Estamos ante un cambio de paradigma consecuencia del cambio climático y hay que reforzar las estructuras de gestión de la emergencia, a la vez que impulsamos la cultura de autoprotección, que debe ser y va a ser una prioridad en la agenda política de las Instituciones. Los episodios sufridos en el pasado (COVID19, borrasca filomena, inundaciones de diciembre de 2021, incendios forestales de 2022) pusieron a prueba todos los servicios de seguridad y gestión de la emergencia. Ante este contexto, debemos tomar acciones.
En la pasada legislatura, en materia de Policía Foral la aprobación e implementación del Plan Estratégico de Policía Foral 2020-2023, una hoja de ruta en la que se sigue trabajando, con la aprobación de 200 nuevas plazas esta legislatura. Se ha apostado por un modelo de inteligencia que permite adoptar decisiones tácticas y estratégicas sobre determinados problemas delincuenciales y grupos criminales. Se ha definido un Centro de Coordinación de Seguridad y Emergencias de Navarra. En materia de gestión de la emergencia, destaca la aprobación del Plan Especial de Protección Civil de Emergencias por Incendios Forestales de Navarra en 2022 centrado en la protección de las personas y los bienes con un enfoque proactivo y preventivo.