Maldonado: “El PP vuelve a dar la espalda a la industria navarra con su voto en contra de medidas concretas para evitar la deslocalización»

La diputada socialista en el Congreso, Adriana Maldonado, lamenta profundamente el voto en contra del Partido Popular a la proposición no de ley presentada en el Congreso, cuyo objetivo es desincentivar la deslocalización empresarial y proteger la industria local ante amenazas que comprometen el empleo y el desarrollo económico de comunidades como Navarra.

“Resulta sorprendente e incoherente que el PP, con el diputado Sayas a la cabeza, pida al Gobierno de España que se implique de manera real en el tejido industrial de nuestra comunidad y ahora vote en contra de una iniciativa que precisamente busca poner soluciones encima de la mesa”, denuncia Maldonado.

Maldonado recuerda que en Navarra la industria supone el 31% del PIB, siendo “baluarte de progreso”, por ello, alerta del daño que causan mensajes contradictorios como los del PP, “no se puede exigir compromiso mientras se sabotean propuestas que lo materializan”. “La producción industrial ha crecido en Navarra un 10,5% y todavía tiene un recorrido importante de crecimiento”, apunta, por eso, la deslocalización empresarial puede tener “consecuencias muy graves” en el tejido industrial, como la “pérdida directa de empleos o retrocesos en las condiciones laborales”.

La proposición no de ley registrada por el Grupo Parlamentario Socialista y SUMAR contempla una batería de medidas orientadas a frenar la fuga de empresas fuera del territorio nacional, entre ellas, destaca, que toda empresa que pretenda deslocalizar parte o toda su actividad dentro de España deberá anunciar sus intenciones a la Administración al menos, nueve meses antes de materializarlo, “evitando así situaciones como lo ocurrido con BSH”. Además, instan a crear la figura de la Mesa de Reindustrialización con los organismos competentes de las comunidades autónomas afectadas y las organizaciones sindicales. Asimismo, solicitan que los beneficiarios de subvenciones computadas a nivel de grupo empresarial, que en el conjunto de las Administraciones Públicas superen los 3 millones de euros en los últimos cinco años, deberán mantener la actividad productiva al menos durante cinco años en el caso de grandes empresas, tres en el caso de medianas empresas y dos en el caso de pequeñas empresas. “Esto no va de ideologías, sino de proteger el tejido productivo de Navarra, su industria y el empleo de miles de familias”.

“El PP ha preferido alinearse con una oposición destructiva en lugar de defender los intereses de sus propios territorios. Exigían implicación al Gobierno, pero cuando se les da la oportunidad de apoyar una hoja de ruta clara, votan en contra”, remarca.

Maldonado reitera el compromiso del PSOE y del Gobierno con la reindustrialización y con el fortalecimiento de sectores estratégicos para Navarra como el automovilístico, las energías renovables y la agroindustria.

Navarra presenta una “gran fortaleza económica”, ha crecido en peso industrial y en empleo se están materializando importantes inversiones que redundarán en esa solidez. La diputada socialista cree que la aprobación de la Ley de Industria en Navarra ayudará a la doble transformación digital y verde y destaca las medidas fiscales aprobadas, que “premian a las empresas que crean valor, teniendo el 82% mejor situación fiscal que en el entorno”.

Blindar el futuro

Esta semana, en el Congreso de los Diputados, ha tenido lugar un debate que, aunque a menudo parece diluirse en la vorágine del día a día, posee un gran calado. Se trata de un cambio de marco político de gran ambición y profundidad.

El miércoles, a diferencia de otros días en la Cámara, los diputados mantuvieron la compostura, incluso después de episodios bochornosos, como los gestos groseros y los golpes en los escaños que vimos hace dos semanas, protagonizados por el tránsfuga Sergio Sayas. Este debate requería una visión de largo alcance. Europa vuelve a enfrentarse a una encrucijada: tras la crisis derivada de la pandemia de covid-19, ahora nos encontramos ante un desafío en materia de seguridad y defensa. El presidente fue claro en su intervención: el refuerzo de la seguridad y la defensa no puede hacerse a costa del Estado del Bienestar. Ambas cosas son necesarias. Una mayor inversión en defensa no debilita nuestro modelo social; al contrario, lo protege.

España cuenta con una economía que crece cuatro veces más que la media europea, con cuentas saneadas y la confianza de los inversores extranjeros. Esto nos permite afrontar ambos retos a la vez. Los datos lo avalan: en los últimos años, hemos incrementado en casi 10.000 millones de euros la inversión estatal en Defensa, pasando del 0,9% del PIB que dejó la administración Rajoy a más del 1,2% en 2023. Al mismo tiempo, hemos aumentado en casi 120.000 millones la inversión en servicios públicos y prestaciones sociales, y en más de 30.000 millones el apoyo a la transición ecológica.

Con estas cifras sobre la mesa, es fundamental que el esfuerzo industrial que realicemos esté bien orientado. Como país, debemos asegurarnos de que este impulso beneficie a España y a Europa, generando empleo, fortaleciendo empresas y consolidando el proceso de reindustrialización iniciado hace siete años, del mismo modo que hicimos en nuestra respuesta a la pandemia.

Durante su intervención, Pedro Sánchez anunció la puesta en marcha de un gran Plan Nacional para el Desarrollo e Impulso de la Tecnología y la Industria de la Seguridad y Defensa. Estoy segura de que Navarra desempeñará un papel clave en esta industria del futuro. Como comunidad autónoma más industrializada, tenemos el reto de agilizar las transformaciones y encontrar nuevos nichos industriales que aporten valor, empleo y riqueza a nuestra tierra.

Es momento de afrontar la realidad que vivimos: las amenazas de Putin, la imprevisibilidad de Trump y el genocidio que está teniendo lugar en Gaza. Europa y España deben reaccionar. Nos guste o no, este es el mundo en el que vivimos. Debemos fortalecer nuestra tecnología, inteligencia y capacidades militares no para hacer la guerra, sino para evitarla.

No perdamos de vista lo esencial: invertir en seguridad es garantizar la paz.

La autora, Adriana Maldonado, es diputada navarra del PSOE y secretaria de Industria del PSN-PSOE.

El PSOE presenta en el Congreso una iniciativa para proteger la industria y evitar la deslocalización

La diputada socialista en el Congreso, Adriana Maldonado, presenta junto con SUMAR, una iniciativa legislativa para desincentivar los fenómenos de deslocalización empresarial e insta al Gobierno de España a aprobar una estrategia para fortalecer el tejido industrial.

Maldonado recuerda que en Navarra la industria supone el 31% del PIB, siendo “baluarte de progreso” y cerrando 2024 con récord de empleos, 85.000, 4.600 personas más trabajando. “La producción industrial ha crecido en Navarra un 10,5% y todavía tiene un recorrido importante de crecimiento”, apunta, por eso, la deslocalización empresarial puede tener “consecuencias muy graves” en el tejido industrial, como la “pérdida directa de empleos o retrocesos en las condiciones laborales”.

La diputada socialista explica que es imprescindible diseñar y desarrollar políticas públicas adecuadas de promoción de la economía, y para ello, propone hacer efectivas las medidas contempladas en el Proyecto de Ley de Industria y Autonomía Energética para “fortalecer la localización industrial en coordinación con las medidas y actuaciones que emprenda la Unión Europea”.

Entre las propuestas destaca, que toda empresa que pretenda deslocalizar parte o toda su actividad dentro de España deberá anunciar sus intenciones a la Administración al menos, nueve meses antes de materializarlo, “evitando así situaciones como lo ocurrido con BSH”. Además, instan a crear la figura de la Mesa de Reindustrialización con los organismos competentes de las comunidades autónomas afectadas y las organizaciones sindicales.

Asimismo, solicitan que los beneficiarios de subvenciones computadas a nivel de grupo empresarial, que en el conjunto de las Administraciones Públicas superen los 3 millones de euros en los últimos cinco años, deberán mantener la actividad productiva al menos durante cinco años en el caso de grandes empresas, tres en el caso de medianas empresas y dos en el caso de pequeñas empresas. Además, piden que desde la Administración se siga avanzando en un marco normativo que evite las deslocalizaciones empresariales asociadas al deterioro del mercado laboral y el dumping social y ambiental.

Maldonado afirma que Navarra presenta una “gran fortaleza económica”, ha crecido en peso industrial y en empleo se están materializando importantes inversiones que redundarán en esa solidez. “El Gobierno de Navarra ha demostrado liderazgo y solidez ante las situaciones generadas con BSH o Sunsundegui”, explica, “trabajando en soluciones, en propuestas y en el despliegue de todas sus capacidades para atender esas situaciones y afianzar proyectos”.

La diputada socialista cree que la aprobación de la Ley de Industria en Navarra ayudará a la doble transformación digital y verde y destaca las medidas fiscales aprobadas, que “premian a las empresas que crean valor, teniendo el 82% mejor situación fiscal que en el entorno”.

Por la importancia de la iniciativa, indica Maldonado, será también presentada en el Senado para que se pueda producir el debate en ambas cámaras