La portavoz del PSN de Pamplona, Marina Curiel, ha exigido explicaciones a los concejales de UPN y PP que asistieron a la concentración convocada por sectores de la ultraderecha con motivo de la situación de Ceuta, una movilización que, según denuncia, terminó convirtiéndose en un acto de carácter ultraderechista en el que se profirieron insultos contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la presidenta de Navarra, María Chivite, además de exhibirse simbología fascista y producirse ataques verbales contra periodistas.
Curiel ha dejado claro que el Partido Socialista defiende el derecho constitucional a la manifestación y a expresar públicamente la solidaridad con Ceuta, pero considera especialmente grave que representantes municipales de UPN y PP optaran por acudir precisamente a una convocatoria de estas características. “Compartimos plenamente el derecho a manifestarse y a mostrar solidaridad con Ceuta. Lo que no compartimos es que concejales del Ayuntamiento de Pamplona elijan una convocatoria de la ultraderecha para convertir una cuestión que debería abordarse desde la unidad institucional en un acto de insultos, crispación y ataques a quienes piensan diferente”, ha señalado.
La portavoz socialista ha cuestionado que los ediles de UPN y PP no eligieran ninguna de las convocatorias institucionales o ciudadanas planteadas desde Ceuta para mostrar su apoyo a la ciudad autónoma, y que, en cambio, participaran en una concentración que acabó derivando, a su juicio, en un “akelarre ultraderechista en el que UPN y PP decidieron bailarles el agua”.
“Una cosa es defender Ceuta y otra muy distinta utilizar Ceuta como excusa para insultar al presidente del Gobierno, a la presidenta de Navarra o a los periodistas. Y mucho más preocupante cuando quienes están allí son concejales del Ayuntamiento de Pamplona”, ha añadido Curiel.
La dirigente socialista considera que quienes ostentan una responsabilidad pública deben ser especialmente exigentes con los límites del respeto democrático, y ha reclamado a UPN y PP que expliquen públicamente su presencia en la convocatoria y cuál fue su posición ante los insultos, la simbología fascista y los ataques a periodistas que, según denuncia, se produjeron durante el acto. “No basta con hacerse una fotografía y mirar hacia otro lado cuando la concentración deriva en insultos y extremismo. Quien representa a los pamploneses tiene que dar la cara y decir claramente si condena lo que allí ocurrió”, ha afirmado.
Curiel ha reclamado por ello a los grupos de UPN y PP una condena pública, expresa y sin matices de cualquier manifestación de odio, de la simbología fascista, de los insultos a representantes democráticamente elegidos y de los ataques a los profesionales de los medios de comunicación.
Finalmente, la portavoz socialista ha pedido a UPN y PP que “dejen de alimentar la crispación y se centren en aquello para lo que fueron elegidos: trabajar por Pamplona, mejorar la vida de sus vecinos y construir convivencia”. Y, “Pamplona necesita más convivencia y menos provocación. Más responsabilidad institucional y menos seguidismo de quienes pretenden convertir cualquier asunto en una batalla de trincheras. Los concejales de UPN y PP tienen una responsabilidad con esta ciudad y deberían empezar por ejercerla”, ha concluido.