El PSN-PSOE defiende una Ley de Medidas Fiscales valiente que mejora las rentas de 340.000 navarros y denuncia el no automático de la derecha

El PSN-PSOE afirma que la Ley de Medidas Fiscales “es buena para la mayoría social de Navarra” y lamenta que, una vez más, la derecha responda con un “no automático, un reflejo que llevan siete años repitiendo”. La portavoz socialista, Ainhoa Unzu, asegura que “su negativa constante les impide reconocer ni una sola mejora para esta comunidad”.

La socialista recuerda que la ley mejora las rentas de 340.000 personas, es decir, del 70% de los contribuyentes navarros, con un impacto especialmente notable en las rentas medias y bajas. “Las personas que ganan 17.000 euros ahorran hasta 1.200 euros al año; quienes perciben 23.000 euros se benefician en torno a 750; y quienes cobran 27.000 ahorran unos 400 euros”, explica.

Sin embargo, la derecha sigue diciendo “no, que es poco, que nada sirve”, critica Unzu, quien recuerda que también rechazan que las grandes empresas reciban más beneficios fiscales si demuestran compromiso con sus trabajadores, con la igualdad, con la salud laboral o con el empleo. “Para ellos, condicionar los beneficios fiscales a responsabilidades sociales es poco menos que una aberración”, afirma.

Unzu subraya además que la ley garantiza un mínimo de aportación al impuesto de sociedades, incluso para las compañías que practican ingeniería fiscal. “Hay empresas que pagan bastante menos que un trabajador de renta media vía IRPF. Y la derecha dice otra vez ‘no’, porque confunden competitividad con una subasta a la baja de impuestos”, denuncia.

La portavoz sitúa el debate en la existencia de dos modelos de sociedad: “el que aporta o el que recorta”. Y advierte que la negativa de la derecha no se sostiene: “Ninguna de sus enmiendas propone un modelo fiscal mejor. Ninguna. Solo plantean llevarnos a la ruina del Estado de Bienestar envuelta en un falso discurso de preocupación por los trabajadores”.

Unzu recuerda que la derecha ha votado “botón rojo” a todas las mejoras impulsadas estos años: reforma laboral, subida anual de pensiones, incremento del SMI y, ahora, mejoras en las rentas de miles de navarros. “Frente a sus discursos, entidades independientes como el Banco de España, el Colegio General de Economistas o Standard & Poor’s respaldan la buena gestión económica de Navarra”, argumenta.

La portavoz denuncia que la oposición de UPN, PP y Vox se basa exclusivamente en la confrontación permanente: “Han decidido competir en extravagancia y radicalidad con Vox”. La prueba, dice, es el salto del discurso del “todo es ETA” al “todo es corrupción”, sin una sola evidencia y amparándose en el aforamiento. “Acusar de corrupción sin ni una sola prueba no es oposición, es degradar la democracia. Y usted, señor Esparza, degrada la democracia”, afirma.

Unzu sostiene que UPN vive en una dinámica de ataques personales para tapar su falta de propuestas: “El liderazgo de la señora Ibarrola ha convertido a UPN en un partido cuya única razón de ser es intentar destruir a María Chivite, llevándoles a la absoluta irrelevancia política”.

Frente a esa actitud, subraya que en Navarra “se trabaja y se acuerda” con diálogo y responsabilidad. “Navarra no se construye desde el insulto ni desde la campaña continua de odio, sino desde el acuerdo”, señala. Y remarca que el Gobierno mantiene la mano tendida: “No para avalar el ‘cuanto peor, mejor’, sino para construir lo que nos une como sociedad”.

Unzu incide en que “seguiremos trabajando con la mano tendida a quien quiera construir, y plantándonos ante quienes viven instalados en la calumnia. Navarra no se detiene: seguiremos reforzando servicios públicos, ampliando derechos y defendiendo la dignidad institucional. Ese es nuestro compromiso. Y lo cumpliremos”.

Es público, no gratuito

No es gratis, es público, es de toda la ciudadanía navarra y entre todos lo financiamos. Estamos asistiendo a una campaña sin precedentes a nivel político, mediático y económico contra los impuestos. Continuos alegatos contra nuestra fiscalidad, trasladando todos los días el mensaje de que Navarra es un infierno fiscal, y que el cumplimiento de nuestras obligaciones fiscales es poco menos que un expolio y un saqueo por parte del gobierno. Trasladan a la sociedad como una auténtica lluvia final el binomio “más impuestos, peores servicios”, que los impuestos son un timo, que son confiscatorios, que son malos, y que la administración poco o nada nos da a cambio. Toda una irresponsabilidad y falta de conciencia cívica. Y lo peor es que esto provoca que cale en la sociedad un sentimiento contra el estado de bienestar, además de ser un mensaje demoledor contra el sistema que hemos construido entre todos y todas. Por eso, no debemos olvidar cuál es la función de los impuestos.

Nuestro estado de bienestar, el que trata a todas las personas por igual, está basado en la solidaridad y tiene como principio la igualdad de oportunidades. Se construye y financia con impuestos, donde quien más tiene, más aporta al sistema. Un estado de bienestar que nos está garantizando servicios, avances, protección, desarrollo o ampliación de derechos, y que desde varios frentes vemos cómo se empeñan en hacer retroceder.

Pero los impuestos, lejos de ser un infierno, son el acceso al sistema público de salud, es la educación y formación de nuestros hijos e hijas en todas sus etapas, es la atención a las personas dependientes, la competitividad de las empresas, una jubilación digna, o las prestaciones y ayudas que recibimos cuando las cartas no nos vienen bien dadas. Porque la inmensa mayoría sabemos que nunca podríamos hacer frente a lo que cuesta la educación y formación de un hijo hasta que acaba una carrera o un ciclo si no es con financiación pública. Y sabemos que nunca podríamos pagar de nuestro bolsillo una operación, o el tratamiento que una enfermedad nos puede deparar, que es lo que ocurre en muchos lugares si no se tiene un carísimo y buen seguro privado.

Pero quizás nos equivocamos al dar por hecho que valoramos y somos conscientes de qué significa vivir en este estado de bienestar, porque quienes lo pelearon fueron nuestros padres y no hemos conocido otra cosa, con unos derechos por los que ya no hemos tenido que luchar, ni sabemos cuánto cuesta conseguir, y por unos bienes y servicios que siempre hemos conocido y creemos que están ahí porque sí.

Y, ciertamente, es difícil relacionar el coste que supone a cada navarro pagar impuestos con el beneficio personal que recibimos a cambio, y, por tanto, desconocemos si los impuestos que pagamos los compensamos con los servicios que recibimos. Y debemos saberlo. No sólo para conocer nuestro reporte individual, sino para valorar lo que tenemos en común como sociedad.

Y sí. Es rentable pagar impuestos. Compensa con creces lo que recibimos. ¿Se han parado a pensar cuánto cuesta por alumno un curso en la escuela pública? Porque cada alumno y alumna de primaria tiene un coste de 3.200 euros al año, cifra que asciende a los 5.100 euros al año cuando este alumno/a pasa a secundaria. A lo que hay que añadir 1.600 euros más si utiliza transporte escolar y 990 euros por comedor. ¿Sabían que pagamos tan sólo el 33% del precio real del viaje en villavesa? Los pensionistas el 10%. ¿Cuánto cuesta un TAC, una analítica, una ecografía o un ingreso hospitalario?, ¿un tratamiento de cáncer, un tratamiento crónico, un parto, el precio real de los medicamentos?, ¿Saben que el precio real de una plaza de residencia para personas con discapacidad asciende a 7.000 euros al mes? ¿Qué bolsillo es capaz de asumir esto?

Yo creo que es necesario que nos hagamos estas preguntas y que sepamos las respuestas, porque sólo así nos daremos cuenta de que somos usuarios intensivos de los servicios públicos, y porque conviene hacer un poco de pedagogía para mejorar la conciencia cívico-tributaria que conlleva al cumplimiento de las obligaciones fiscales.

Es fundamental conocer el destino y el coste de los servicios que tenemos en Navarra para entender también la necesidad de tener un sistema impositivo foral acorde a la calidad de vida de nuestra comunidad. Porque, además, ello ayudará a concienciar sobre el valor social de los impuestos, a conocer los beneficios y el impacto que aportan a nuestra vida, y valorar más y mejor nuestro sistema de bienestar como un verdadero sistema de igualdad de oportunidades, que, obviamente, siendo mejorable, es el mejor en el que podemos vivir. Y, desde luego, la solución no es arremeter contra los servicios públicos y la Navarra que hemos construido entre todos, sino mejorarla y fortalecerla.

Es importante también pararse a reflexionar a dónde llevan estos mensajes anti-impuestos, anti-estado, anti-servicios públicos y anti-política. Porque es necesario tener muy presente las consecuencias que ha tenido el triunfo de estos mensajes en otros lugares donde ahora se echan las manos a la cabeza. Milei recordando derechos con motosierra, Trump y su predicamento antisistema, discursos que también se reproducen constantemente en Navarra. Desgraciadamente, la democracia está en crisis en todo el mundo, y uno de los motivos es que intentan hacer creer al ciudadano que la administración pública es un fraude. Y esto es muy peligroso, porque una ciudadanía que no conoce ni valora los servicios que recibe por parte de la administración, puede tener la tentación de apoyar otros modelos menos democráticos.

Por eso, si queremos fortalecer el estado de bienestar y nuestra democracia, necesitaremos también una defensa de los servicios públicos. Porque tristemente ya vemos cómo en otras CCAA comprobamos algo que no creímos nunca que ocurriría: las políticas sociales y lo derechos de las personas tienen punto de retorno. Necesitamos creer que tienen valor, necesitamos vivir el estado de bienestar como una conquista colectiva y un tesoro a proteger. Los ciudadanos debemos conocer y valorar todo lo que tenemos, y tener sentido de lo común y de lo público.

Ainhoa Unzu, Portavoz Economía y Hacienda del PSN en el Parlamento de Navarra

Chivite pide rigor para hablar de financiación autonómica y defiende el convenio económico navarro como un ejercicio de responsabilidad y solidaridad ligado siempre a la fiscalidad

La secretaria general del PSN-PSOE, María Chivite, pide “rigor” a la hora de hablar de financiación autonómica. Así lo ha afirmado en el Comité Federal que el PSOE celebra en Madrid este fin de semana. Chivite cree que el próximo congreso que el PSOE celebrará en Sevilla es una “magnífica oportunidad para hacer un debate sosegado” sobre el tema.

Defiende el convenio económico navarro como un ejercicio de “responsabilidad y solidaridad” pero avisa, “siempre ligado a la fiscalidad”. “La base del convenio debe ser la capacidad de recaudación que cada comunidad autónoma tenga y saber hasta qué punto se utiliza toda esa capacidad o no”.

Chivite ve necesario abordar en el próximo congreso del PSOE el modelo de organización del Estado, “muchas veces se ha hablado sobre la urgencia de avanzar hacia un modelo federal” y recuerda, “ya era una cuestión de urgencia en 2013 con el Pacto de Granada”.

Además, cree que es prioritario abordar el problema de la vivienda, los nuevos modelos de organización del sistema sanitario o la convivencia. “España cada vez es más diversa y tenemos que saber manejar bien esa diversidad. Trabajar en cohesión, inserción social, educativa o laboral”.

Chivite alerta del creciente número de jóvenes que se “cuestionan la democracia” e incluso defienden “un modelo más autoritario”, o el incremento de ataques homófobos por parte de jóvenes de entre 17-20 años. “Considero urgente llevar a cabo acciones que hagan frente a estos datos porque lo que está en juego es el propio sistema democrático”.

La secretaria general de los socialistas navarros reivindica como partido “dar respuesta a los grandes retos y defender la utilidad de la política, así como la bondad de los valores democráticos”. “Debemos dar un paso al frente con propuestas audaces y valientes que den respuesta a lo que la ciudadanía espera y necesita del PSOE”.

Chivite se siente orgullosa de que el PSOE sea el partido socialista más fuerte de Europa, “somos referente y debemos emplearlo en contribuir en el marco europeo a esas respuestas que también proponemos para España y para nuestras comunidades, ciudades y pueblos”.

“Este próximo congreso es una oportunidad para impulsarnos dentro, pero también, para ahondar en los valores del diálogo plural, la defensa democrática y la convivencia, porque hay quien hace de su negación o cuestionamiento un proyecto político que sólo conduce al vacío”, asegura.