El Vicesecretario General y portavoz socialista Ramón Alzórriz destaca el nuevo Programa de Inversión Industrial como “una medida clave para reforzar el tejido productivo navarro, generar empleo de calidad y garantizar un crecimiento sostenido”. Frente a las críticas de UPN, Alzórriz reivindica una política industrial con visión de futuro: “Este Gobierno apuesta por una industria que no solo produce, sino que también protege derechos”, dice tras la comparecencia de la presidenta María Chivite en el Parlamento.
“Navarra no puede avanzar con quienes solo saben poner palos en las ruedas”, afirma. Alzórriz defiende esta iniciativa como “una apuesta ambiciosa y necesaria” que busca llegar a más empresas y generar un mayor impacto en el tejido industrial de Navarra. “Se trata de consolidar una política industrial moderna, diversificada y capaz de anticiparse a los desafíos”, señala.
Critica duramente la actitud del grupo parlamentario de UPN, al que acusa de “elegir el camino del reproche vacío en lugar de arrimar el hombro”. “UPN nunca ha estado del lado de los y las trabajadoras de nuestra comunidad”, asegura. “Las derechas siguen con sus mantras vacíos de contenido, pero llenos de rabia. Critican sin proponer mientras que este gobierno trabaja con y para quienes sostienen la economía todos los días: los trabajadores y trabajadoras”.
“Una industria fuerte representa el 31% del PIB y da empleo a 89.000 personas, una cifra histórica que crece un 36% desde 2015 sin el apoyo de la derecha”, subraya Alzórriz. “Este Gobierno no permite que las multinacionales compitan a la baja con nuestras condiciones laborales, porque apoyar al sector industrial es apoyar a los y las trabajadoras de Navarra”, insiste. El portavoz socialista defiende que “la reforma laboral da estabilidad a miles de personas trabajadoras y garantiza un futuro sólido para nuestra industria”, frene a quienes votaron en contra de esta protección.
El socialista recuerda que desde 2019 el Departamento de Industria ha destinado 238 millones de euros en ayudas directas, canalizadas a través de más de 17.400 expedientes. “Son inversiones que no solo fortalecen el tejido empresarial, sino que se traducen en empleo con derechos y salarios dignos”, destaca. Añade que “en 2024 se bate un nuevo récord con 153 millones de euros invertidos”, lo que evidencia “una política industrial pensada para que el crecimiento económico llegue también a las familias trabajadoras”. Datos que evidencian “una realidad pese a la perversión de los datos que pretende la derecha maliciosa”, sostiene.
Alzórriz también se refiere a la fortaleza del entorno navarro para atraer inversión: “Contamos con seis presupuestos consecutivos, medidas fiscales adaptadas, una FP de vanguardia y un sistema universitario y tecnológico de primer nivel. Navarra ofrece estabilidad, talento y competitividad”.
Asimismo, advierte de las amenazas externas —como la inflación, las tensiones geopolíticas o el proteccionismo económico internacional— y defiende una “respuesta progresista” basada en más inversión pública y nuevos mecanismos de colaboración público-privada, siempre con un objetivo claro: “proteger el empleo y los derechos de quienes sostienen la economía real”.
Por último, reitera que el Ejecutivo foral “no permitirá que se compita a la baja en condiciones laborales”. “Defendemos una industria que crea riqueza, pero también la redistribuye; que innova, que genera futuro y que garantiza empleos de calidad y estables para la clase trabajadora”.
“Frente a quienes critican sin proponer, este Gobierno trabaja con hechos, con inversión y con compromiso con los y las trabajadoras de Navarra”, concluye.