El PSN-PSOE afirma que Navarra avanza con solvencia y liderazgo pese al ruido de la derecha

La portavoz del PSN-PSOE, Ainhoa Unzu, valora en el Parlamento de Navarra la mejora de la calificación crediticia de la Comunidad Foral, anunciada por la agencia Standard & Poor’s, como “un reconocimiento internacional que desmonta el relato catastrofista de la derecha. Navarra obtiene sobresaliente en solvencia económica”.

Unzu subraya que la noticia no es solo un tecnicismo financiero, sino “una señal de confianza en nuestra comunidad y en su capacidad para avanzar con paso firme”. Según explica, esta mejora supone “menos intereses por la deuda que se traducen en más recursos para lo que realmente importa: reforzar la sanidad pública, mejorar la educación, garantizar la atención a la dependencia y sostener unos servicios públicos que protegen a los navarros y navarras”.

La portavoz socialista recalca que este avance se produce “a pesar del relato catastrofista, a pesar del ruido y a pesar de los ataques de la derecha”, y defiende que “mientras otros siembran dudas, Navarra avanza”.

Además, Unzu señala que la mejora de la solvencia se acompaña de otros indicadores positivos como “los récords en empleo y en afiliación a la Seguridad Social, o la excelente noticia de la implantación de la planta de Mobis”. Frente a esto, reprocha a UPN, PP y VOX que “siguen anclados en un discurso dañino que perjudica la imagen de Navarra, porque les interesa embarrarlo todo antes que reconocer la realidad de los datos”.

La socialista, además, incide en el comienzo de la negociación presupuestaria, “unos nuevos presupuestos que darán mayor estabilidad y más recursos para reforzar los servicios públicos, avanzar en derechos y afrontar los retos que Navarra tiene como comunidad”.

Unzu destaca el compromiso del Gobierno de Navarra y del PSN-PSOE con el objetivo de garantizar estabilidad, consolidar confianza y liderar con responsabilidad para que esta tierra siga creciendo. Porque Navarra no se detiene, Navarra progresa, pese al catastrofismo de la derecha”.

Navarra: una economía fuerte, una fiscalidad justa

En los últimos tiempos, sobre la fiscalidad navarra se están vertiendo muchas opiniones. Y, aunque algunas responden a una continua campaña de desprestigio impulsada desde la derecha política, económica y mediática –una campaña cargada de bulos cuyo único propósito es desgastar al Gobierno–, los datos objetivos desmienten rotundamente ese discurso. Porque, mientras se insiste en dibujar una imagen catastrófica, las evaluaciones de organismos externos a nuestra comunidad avalan con claridad la buena salud de la economía navarra. Y los resultados son, sencillamente, incontestables.

El Banco de España confirmaba recientemente que Navarra ha reducido su deuda en 900 millones en tan solo cuatro años. De hecho, con un 10,3% y 2.745,5 millones de euros, somos la comunidad autónoma con la ratio deuda/PIB más baja de todo el país. Además, Navarra es una de las dos únicas regiones en Europa que mantiene el nivel máximo de solvencia económica, según Standard & Poor’s, agencia que señala que la economía navarra es más rica y competitiva que la del resto de España, y con mejor salud en las finanzas públicas. Por su parte, el Colegio General de Economistas de España sitúa a Navarra, una vez más, a la cabeza en competitividad.

Estos datos no son casuales. Responden a la estrategia de una política económica coherente, basada en la responsabilidad fiscal, la justicia social y una gestión rigurosa. Porque el crecimiento económico, por sí solo, no basta si no va acompañado de una mejora de nuestro estado de bienestar, de una mayor cohesión social, del fortalecimiento de nuestros servicios públicos o de la capacidad de hacer frente a determinadas contingencias sobrevenidas.

¿Significa esto que no existen problemas? En absoluto. Por citar algunos ejemplos, hay empresas en situaciones extremadamente delicadas, personas viviendo bajo el umbral de la pobreza y un desempleo que, aunque es el más bajo del país, sigue siendo una de nuestras principales preocupaciones. También hay retos importantes en listas de espera sanitarias y en la atención a la dependencia, que requieren respuestas firmes y sostenidas en el tiempo.

Pero Navarra también tiene una auténtica fortaleza. Una fortaleza conseguida, precisamente, con lo que tanto se critica y se cuestiona: un sistema fiscal propio que permite aplicar una política fiscal que dota a Navarra de los recursos suficientes para afrontar los desafíos que plantea un mundo globalizado, desafíos llenos de incertidumbre y decisiones capaces de cambiar el panorama económico mundial de la noche a la mañana.

Y sabemos por experiencia lo importante que es estar preparados. La pandemia o la crisis energética provocada por la invasión de Ucrania son dos ejemplos recientes. En ambos casos, el Gobierno de María Chivite desplegó, en una situación de extrema complejidad, un amplio paquete de medidas urgentes y extraordinarias para proteger a personas, empresas y empleos. Navarra fue, de hecho, la comunidad que más líneas de ayuda destinó a los sectores más afectados.

Hoy, una nueva amenaza se perfila en el horizonte: la deriva ultraderechista e impredecible de Trump y sus efectos en la economía global. Por eso es fundamental continuar por la senda de la responsabilidad. Solo así podremos mantener el margen de actuación necesario para responder, como ya lo hicimos, a situaciones excepcionales.

Desde el Partido Socialista de Navarra defendemos este modelo de suficiencia financiera. No creemos en las supuestas recetas mágicas de las bajadas generalizadas de impuestos. Son falsas soluciones que solo conducen a una menor recaudación, al debilitamiento del Estado del bienestar –lo cual supondría la ruina para la clase trabajadora– y a una mayor dependencia de la deuda. Y la deuda, no lo olvidemos, la pagamos entre todos y todas.

También es rotundamente falso que el Gobierno de María Chivite haya convertido Navarra en un “infierno fiscal”. Es cierto que se ha incrementado la presión sobre los patrimonios de más de 11 millones de euros –una medida de justicia fiscal–, del mismo modo que también lo es que se ha aliviado la carga tributaria de las rentas medias trabajadoras, que son las que más nos ocupan y las que más debemos proteger.

En definitiva, debemos seguir apostando por la prudencia, el rigor y la responsabilidad fiscal. Porque es esta política económica la que permite a Navarra seguir creciendo, proteger su tejido productivo y garantizar los servicios públicos que sostienen nuestro modelo de convivencia. No hay otra vía más sólida ni más justa para encarar los retos del presente y del futuro.

La autora, Ainhoa Unzu, es parlamentaria foral  y portavoz del PSN-PSOE en Economía y Hacienda

Remírez: “Es inconcebible que UPN, PP y VOX voten en contra de que los ayuntamientos navarros cuenten con más recursos económicos”

“Es inconcebible que UPN, PP y VOX voten en contra de que los ayuntamientos navarros cuenten con más recursos económicos”. Así de contundente se muestra el senador navarro, Javier Ramírez, quien denuncia la “irresponsabilidad y la política destructiva de las derechas”, al votar en contra del acuerdo por el que se fijaban los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública para el conjunto de Administraciones Públicas, así como, el límite de gasto no financiero del presupuesto del Estado para 2024.

El socialista recuerda que dicho acuerdo, aprobado por el Gobierno de España el pasado mes de diciembre y que ya fue ratificado por el Congreso de los Diputados, necesitaba la “aprobación imprescindible por parte del Senado” para mantener su vigencia, pero UPN, PP y VOX lo han impedido. “Un daño muy importante a comunidades y ayuntamientos”, asegura y añade, “esto significa que no están de acuerdo, al parecer, con que el Gobierno de España flexibilice y de mayor disponibilidad de recursos a las comunidades autónomas”.

Remírez explica que este acuerdo supone que para 2024 las entidades locales navarras y del conjunto de España pasarán de la obligación superávit del 0,2% en 2024 en sus cuentas al simple equilibrio presupuestario (0,0%), “dos décimas de margen que hubiera asumido la Administración General del Estado, que es la que iba a hacer un mayor esfuerzo de reducción de déficit en beneficio de los ayuntamientos”.

“Estas dos décimas de margen hubieran permitido a las corporaciones locales navarras disponer de un mayor margen de gasto y de inversión en sus presupuestos para 2024, que hubiera redundado en mejores servicios municipales a la ciudadanía de nuestros pueblos y ciudades”, argumenta el senador navarro.

Ahora, con esta decisión, recrimina Remírez, “los ayuntamientos navarros que ya hubieran aprobado sus presupuestos para 2024 con dicho margen deberán ajustar sus presupuestos a la exigencia del 0,2% de superávit. Y los que estaban en trámite o pendiente de aprobación deberán aplicar ya el nuevo criterio”.

El senador socialista señala que estamos “ante una nueva muestra de la anti política que practican las derechas desde la oposición en perjuicio de la ciudadanía, pensando solo en sus intereses partidistas sin preocuparles si se ven directamente perjudicados nuestros pueblos y ciudades”.

“UPN, PP y VOX tendrán que explicar a los vecinos y vecinas de cualquier localidad navarra por qué se detraen recursos, por ejemplo, para equipar una biblioteca local, mejorar instalaciones deportivas municipales, hacer una nueva escuela infantil o mejorar los servicios sociales de base”.

Ramírez critica especialmente la posición de UPN que, tanto en el Congreso como en el Senado, ha votado en contra de la ratificación del acuerdo. “Una formación que ostenta varias alcaldías importantes en Navarra y que se autodenomina municipalista, demuestra con esta posición irresponsable y destructiva que no se debe a sus vecinos sino a una estrategia subordinada y claudicante con el Partido Popular”.