El PSN en Pamplona defiende la reducción de la jornada laboral y rechaza el veto de las derechas en el Congreso

El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Pamplona ha presentado en la Comisión de Presidencia una declaración en apoyo a la tramitación de la Ley de Reducción de la Jornada Laboral a 37,5 horas semanales sin merma salarial. La portavoz socialista, Marina Curiel, ha subrayado que esta medida “no sólo responde a una demanda mayoritaria de la sociedad, sino que además es perfectamente asumible en Navarra y Pamplona, donde los convenios ya sitúan la jornada media en cifras cercanas al objetivo legal”.

La iniciativa del Gobierno de España, aprobada en Consejo de Ministros el pasado mes de mayo, incluye también el derecho a la desconexión digital y el registro obligatorio de jornada. Pese a ello, fue vetada en el Congreso el pasado 10 de septiembre por PP, Vox, UPN y Junts, impidiendo siquiera abrir el debate parlamentario.

“Estamos ante un bloqueo incomprensible que supone un retroceso en derechos laborales”, ha lamentado Curiel, recordando que dos de cada tres ciudadanos apoyan la reducción y que en Navarra la medida beneficiaría a 147.000 trabajadores y trabajadoras a jornada completa, lo que equivale al 86,6 % del sector privado.

En el ámbito local, el Ayuntamiento de Pamplona ya contempla mecanismos de flexibilización y reducción de jornada para favorecer la conciliación, por lo que la implantación de la medida “sería plenamente viable y coherente con la realidad socioeconómica de la ciudad” ha señalado la portavoz.

La declaración socialista recoge, entre otros compromisos, rechazar el veto parlamentario que impide el debate de la reforma, respaldar el proyecto de ley impulsado por el Gobierno de España, instar a los grupos que se han opuesto a reconsiderar su posición e impulsar desde el ámbito municipal políticas que favorezcan la conciliación, la flexibilidad y el bienestar laboral.

Finalmente, el texto será remitido al Congreso, al Ministerio de Trabajo, a los grupos parlamentarios y a las organizaciones sindicales como muestra del respaldo institucional de Pamplona a esta medida.
“Reducir la jornada a 37,5 horas no es una utopía, es una necesidad social, económica y de salud pública. Pamplona y Navarra están preparadas para dar este paso y no podemos quedarnos atrás”, ha concluido la portavoz socialista.