El PSN de Pamplona es exigente con el Pacto de Ciudad por el Clima y reclama que se convierta en una hoja de ruta con inversiones, indicadores y seguimiento

El grupo municipal socialista de Pamplona valora positivamente la propuesta de Pacto de Ciudad por el Clima y considera que “supone una oportunidad para que Pamplona-Iruña dé un salto cualitativo en sus políticas frente al cambio climático, desde el consenso institucional y la participación de toda la sociedad”.

Los socialistas defienden que el cambio climático debe abordarse como “una política de ciudad, que trascienda los mandatos y las diferentes mayorías municipales”. En este sentido, el documento plantea precisamente convertir los objetivos existentes en prioridades compartidas, compromisos concretos, actuaciones ejecutables e inversiones medibles, con capacidad además para incorporar nuevos compromisos y agentes.

Desde el PSN de Pamplona consideran especialmente importante que el pacto “no sea únicamente una declaración de intenciones, sino una herramienta útil para revisar lo que ya se está haciendo, evaluar su grado de cumplimiento, detectar carencias, priorizar actuaciones y establecer una cartera de inversiones en función de su urgencia, impacto y capacidad de transformación”.

En las aportaciones realizadas al documento, el PSN reclama que el pacto “incorpore de manera expresa el conocimiento científico sobre el cambio climático, en un contexto en el que desde determinados sectores se cuestiona esta evidencia”.

Asimismo, los socialistas plantean “incorporar al diagnóstico datos concretos sobre los riesgos y vulnerabilidades climáticas de Pamplona, así como reforzar la perspectiva de la salud de las personas, la ciudad saludable y la protección de la biodiversidad urbana, aspectos especialmente relevantes ante el incremento de las temperaturas y de los episodios extremos”.

En esta línea, la portavoz socialista, Marina Curiel, considera “fundamental que el pacto se estructure alrededor de tres grandes ámbitos de actuación: mitigación, adaptación y resiliencia”. “No basta con reducir emisiones; tenemos que preparar Pamplona para los efectos del cambio climático que ya estamos sufriendo”, señala Curiel. Para los socialistas, resulta imprescindible definir protocolos de actuación, coordinación de servicios, medios disponibles y canales de información y alerta a la ciudadanía ante episodios climáticos extremos.

El PSN de Pamplona, también reclama que el documento recoja “el conjunto de iniciativas municipales que ya están en marcha, y no únicamente aquellas promovidas por el actual equipo de gobierno”. Entre ellas, los socialistas destacan como apuesta municipal el Plan de Caminabilidad y el proyecto Pamplona Caminable, el minibús eléctrico, la Supermanzana de Iturrama, la sustitución por luminarias LED de bajo consumo, las medidas de gratuidad de las piscinas municipales durante episodios de alerta roja por calor, los criterios sostenibles en los nuevos desarrollos urbanísticos de Donapea y Etxabakoitz. “Todo lo que funciona debe mantenerse, lo que necesita un impulso debe acelerarse y aquello que todavía no hemos abordado debe incorporarse a la hoja de ruta”, sostiene Curiel.

Otra de las aportaciones socialistas pasa por garantizar que el Pacto tenga seguimiento efectivo y participación real. Los socialistas propones que “la Asamblea del Pacto tenga carácter de consejo sectorial, con una participación estable de los agentes sociales, económicos, académicos y ambientales, y que exista un sistema periódico de actualización de la información y de evaluación de los avances”.

Para el PSN, esta coordinación es esencial porque buena parte de las políticas de transición climática no pueden abordarse exclusivamente desde el Ayuntamiento: desde la gestión de residuos y sus emisiones de metano hasta el transporte público o la capacidad de los parques y espacios naturales para actuar como sumideros de carbono. “El papel lo aguanta todo. Lo importante es que detrás de cada compromiso haya responsables, calendario, presupuesto e indicadores que permitan saber si se cumple”, subrayan los socialistas.

El cambio climático no entiende de legislaturas ni de colores políticos. Pamplona necesita un gran acuerdo de ciudad que combine ambición climática, inversión, conocimiento científico, salud, justicia social y capacidad de respuesta. El PSN de Pamplona va a “trabajar para que este Pacto sea una herramienta útil y ambiciosa al servicio de toda la ciudadanía”, concluye Curiel.

El PSN propone que el Pacto de Ciudad por el Clima de Pamplona que tenga financiación, indicadores y medidas concretas frente al calor extremo

El grupo municipal socialista defenderá en la próxima comisión de Urbanismo una declaración para “apoyar e impulsar el Pacto de Ciudad por el clima, al tiempo que plantea incorporar medidas concretas de adaptación al cambio climático y, especialmente, frente a los episodios de calor extremo”.

La portavoz socialista, Marina Curiel, considera que el cambio climático “ya no es una amenaza futura, sino una realidad que está afectando a nuestra ciudad y que obliga a las instituciones a actuar con anticipación, planificación y recursos”.

“Apoyamos el Pacto de Ciudad por el Clima, pero queremos que tenga contenido, presupuesto, calendario e indicadores que permitan saber qué se hace y qué resultados se consiguen”, señala Curiel. Desde el PSN de se plantea, por tanto, dotar al Pacto de una planificación económica y de indicadores de evaluación, de manera que no se convierta en una mera declaración de intenciones, sino en una verdadera hoja de ruta para transformar Pamplona. Entre las principales propuestas socialistas se encuentra la elaboración de un Plan Municipal de Prevención y Actuación frente al Calor Extremo, coordinado con los servicios sociales, sanitarios, de protección civil y medio ambiente.

El objetivo es establecer medidas de prevención, información y asistencia, prestando especial atención a las personas mayores, la infancia, las personas con enfermedades crónicas y, en general, a la población más vulnerable, colectivos que sufren de manera especialmente intensa los efectos de las altas temperaturas. “Cuando hablamos de adaptación climática hablamos también de salud pública y de protección social. Una ciudad preparada para el calor protege especialmente a quienes más lo necesitan”, defiende Curiel.

La declaración socialista propone asimismo “desarrollar una Red Municipal de Refugios Climáticos, aprovechando espacios municipales y estableciendo acuerdos con otros equipamientos públicos y centros educativos que reúnan las condiciones necesarias”.

El PSN de Pamplona plantea también elaborar un Plan Local de Sombras, comenzando por detectar los espacios con mayor déficit y priorizando entornos escolares, sanitarios y zonas de elevada afluencia peatonal y combinar soluciones vegetales, como arbolado y jardines verticales, con estructura como pérgolas, toldos y cubiertas ligeras. “Una ciudad que se adapta al cambio climático debe poder ofrecer sombra, agua y espacios seguros para protegerse del calor, especialmente en los lugares donde más personas transitan o donde se concentran colectivos vulnerables”, explica la portavoz socialista.

Otra de las prioridades de la propuesta es incorporar criterios de adaptación climática en el urbanismo y en el diseño del espacio público de Pamplona. Los socialistas “reclaman que las futuras actuaciones prioricen las soluciones basadas en la naturaleza, la diversidad arbórea, la accesibilidad universal y una planificación resiliente frente a fenómenos extremos”.

Para Curiel, “no podemos seguir diseñando la ciudad como si las condiciones climáticas fueran las mismas que hace décadas”. “Cada nueva plaza, calle, parque o equipamiento debe contribuir a que Pamplona sea más verde, más habitable y más resistente ante los episodios extremos”, añade. La propuesta incluye además “la puesta en marcha de campañas informativas y de concienciación sobre el cambio climático y la prevención frente al calor extremo, con especial atención a la población vulnerable”.

 “Necesitamos que la ciudadanía tenga información clara sobre cómo actuar ante una ola de calor, pero también que el Ayuntamiento haga su parte para que nuestros barrios y nuestros espacios públicos estén preparados”, concluye Curiel.