El PSN-PSOE pide un alto el fuego inmediato y alerta del impacto económico y social de la escalada bélica en Oriente Medio

El PSN-PSOE advierte de la grave escalada de tensión que se vive en Irán y en el conjunto de Oriente Medio y subraya la necesidad de una respuesta firme basada en la paz, la diplomacia y el respeto al derecho internacional.

“La situación actual no solo pone en riesgo la estabilidad de la región, sino también la seguridad internacional y la economía global”, señala la portavoz socialista Úrsula Pardo. “Estamos ante una dinámica de violencia que se repite día tras día, con ataques, bombardeos y amenazas constantes, mientras la población civil paga las peores consecuencias”, afirma.

“Decir no a la guerra es decir sí a la paz, pero también a la justicia social. La subida de los precios de la energía y la inflación derivadas de estos conflictos afectan especialmente a las familias trabajadoras”, subraya.

Pardo denuncia que la escalada militar y las tensiones en puntos estratégicos agravan la incertidumbre y afectan directamente a la ciudadanía. “La gente que no toma estas decisiones es la que sufre: quienes pierden a sus seres queridos, quienes se ven obligados a abandonar sus hogares y quienes viven sin saber si mañana podrán trabajar o acceder a lo más básico”, destaca.

 “La subida de los precios de la energía y de la inflación afecta especialmente a las familias trabajadoras. Por eso, defender la paz también es defender la justicia social”, subraya.

El PSN-PSOE apuesta por un alto el fuego inmediato, la protección de la población civil y una solución basada en el diálogo y la cooperación internacional. “No podemos normalizar la guerra ni las decisiones unilaterales al margen del derecho internacional. La comunidad internacional debe actuar con responsabilidad”, afirma la socialista.

Asimismo, defiende el papel de las instituciones en la construcción de la paz. “España debe estar del lado del multilateralismo, de la legalidad internacional y de la diplomacia, no de la escalada militar”, señala.

 “Defender la dignidad humana implica rechazar tanto la violencia de la guerra como cualquier vulneración de derechos”, concluye.