El PSNPSOE Pamplona propone que las personas mayores de los apartamentos municipales puedan recibir visitas familiares con pernocta

El grupo municipal del PSN de Pamplona presenta enmiendas a la nueva Ordenanza Reguladora de Apartamentos Municipales para Personas Mayores para reconocer expresamente el derecho de las personas residentes a recibir visitas de familiares y amistades y, especialmente, a poder acoger visitas familiares con pernocta. “Los apartamentos municipales para personas mayores deben ser espacios de convivencia, autonomía y bienestar, pero también hogares en los que las personas residentes puedan mantener y reforzar sus vínculos familiares y afectivos”, defiende la portavoz socialista, Marina Curiel.

La propuesta socialista establece que las personas residentes puedan recibir “hasta dos visitas con pernocta de una noche al mes de familiares de primer o segundo grado”, con autorización técnica previa. De esta manera, se pretende dar respuesta a una realidad cada vez más habitual, con personas mayores cuyos hijos, hijas u otros familiares viven fuera de Pamplona y que, hasta ahora, pueden encontrarse con dificultades para recibirles y compartir con ellos varios días en su propia vivienda. “Una persona mayor que vive en un apartamento municipal no deja de tener una familia, unas amistades y una vida afectiva. Si sus hijos o hijas viven fuera, queremos que puedan venir a Pamplona, visitarles y, de manera regulada, quedarse a dormir con ellos”, señalan los socialistas.

La medida se enmarca en la necesidad de “prevenir y combatir la soledad no deseada”. Para el PSN, facilitar el contacto y la convivencia puntual con familiares puede contribuir al bienestar emocional de las personas mayores y reforzar sus redes de apoyo, especialmente cuando sus familiares residen en otras localidades. “Estamos hablando de una medida con una importante dimensión humana. Poder recibir a un hijo, una hija o un nieto que vive fuera y que pueda quedarse a dormir una noche en casa es algo normal para muchas familias. También debe poder serlo para las personas mayores que viven en apartamentos municipales”, defiende el grupo socialista.

El PSN de Pamplona considera que esta regulación puede contribuir también a “reforzar el apoyo informal y familiar a las personas mayores”, evitando que todas las necesidades de acompañamiento recaigan exclusivamente sobre los servicios y profesionales municipales. “La familia y las redes de apoyo pueden desempeñar un papel fundamental en el bienestar de las personas mayores, y la normativa municipal debe facilitar, dentro de unas condiciones claras y seguras, que puedan hacerlo”, resaltan.

La propuesta socialista busca, en definitiva, que “la nueva ordenanza combine la necesaria regulación del uso de los apartamentos con una perspectiva centrada en las personas: más autonomía, más vínculos familiares, más acompañamiento y menos soledad no deseada”, concluye Curiel.

El PSN de Pamplona defiende la abolición de la prostitución como forma extrema de violencia de género

La portavoz del grupo municipal socialista, Marina Curiel, anuncia que el PSN de Pamplona defenderá en el próximo Pleno una declaración para reafirmar la postura abolicionista frente a la prostitución y avanzar en medidas municipales concretas. “La prostitución es una forma de explotación que debe ser abolida y no una profesión que haya que reglamentar, porque es una forma extrema de violencia de género”, señala Curiel.

Para el grupo socialista “lo que las mujeres prostituidas tienen que soportar equivale a lo que en otros contextos correspondería a abuso sexual y violación reiterada”. En este sentido, cuestiona que “el hecho de que se pague una cantidad de dinero pueda transformar ese abuso en un empleo al que se le quiera dar el nombre de trabajo sexual”.

La iniciativa sostiene que regular la prostitución “legitima implícitamente relaciones patriarcales y consolida un modelo de subordinación y dominación de las mujeres”, lo que supondría “un grave retroceso en la lucha por la igualdad, ya que integrar la prostitución en la economía de mercado equivale a aceptarla como alternativa válida para las mujeres más vulnerables, en lugar de erradicar las causas sociales y económicas que las empujan a esa situación”, afirma la portavoz socialista.

El PSN de Pamplona advierte además de las consecuencias educativas y sociales de su normalización: “Si convertimos esta violencia en una profesión como otra cualquiera, ¿cómo vamos a educar en igualdad?”. “En una sociedad que regule la prostitución estamos socializando a los niños en que podrán comprar el cuerpo de las mujeres, y a las niñas en que pueden estar al servicio sexual de los hombres. Si se regula la prostitución, educar en igualdad será imposible”, afirma Curiel.

Por ello, el grupo socialista comparte y defiende “la postura del movimiento abolicionista, que sitúa el foco en la demanda y en los prostituidores”. “Sin demanda, la oferta desaparece. Debemos dirigir las medidas hacia quienes consumen prostitución y hacia las redes de proxenetismo, no hacia las mujeres que la sufren”, subrayan los socialistas.

La declaración también incide en que “cambiar el destino de las mujeres en prostitución pasa por perseguir a las mafias del proxenetismo, por desincentivar la demanda con sanciones y por transformar la mentalidad de los varones mediante educación en igualdad y corresponsabilidad”.

Asimismo, el texto rechaza el argumento de que la prostitución “siempre ha existido” como justificación para su regulación. “También existieron la esclavitud, el apartheid o la mutilación genital femenina. Que algo haya existido no lo legitima. Tenemos el deber de imaginar y construir un mundo sin prostitución”, afirma.

Por todo ello, el PSN propone que Pamplona se adhiera a la red de ciudades libres del tráfico de mujeres, niñas y niños con destino a la prostitución, como primer paso de un compromiso institucional claro e insta al equipo de Gobierno a diseñar una campaña periódica de sensibilización que visibilice la prostitución como violencia contra las mujeres, tal y como recoge la Ley Foral 14/2015, poniendo el foco en el denominado “cliente” y deslegitimando. También plantea la elaboración y aprobación de una ordenanza municipal abolicionista que centre sus medidas en la erradicación de la demanda, mediante la denuncia, persecución y penalización del prostituidor y del proxeneta, siguiendo el ejemplo de otras ciudades.

Finalmente, el PSN subraya que cualquier actuación municipal “no debe dirigirse contra las mujeres prostituidas ni pretender su sanción”, sino que debe reforzar, en colaboración con el Gobierno de Navarra, los servicios integrales de atención y reparación para proteger a todas las mujeres en situación de prostitución. “Pamplona debe implicarse activamente en esta lucha por la igualdad real entre mujeres y hombres. No podemos ser neutrales ante una forma de violencia que vulnera derechos humanos fundamentales”, concluye la portavoz Curiel.