El PSN llevará a la Comisión de Presidencia una iniciativa para condenar los discursos de odio y las agresiones registradas en la concentración sobre Ceuta
Marina Curiel, muestra su apoyo a la ciudadanía de Ceuta y a las personas migrantes
04 septiembre 2026
Marina Curiel: “La libertad de manifestación no ampara la xenofobia, las amenazas, los insultos ni las agresiones”
El grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Pamplona llevará a la próxima comisión de Presidencia una declaración para “denunciar los actos de intimidación, los insultos y las agresiones sufridas por profesionales de los medios de comunicación durante la concentración celebrada el pasado 2 de septiembre en Pamplona, así como para rechazar los discursos xenófobos, racistas y de odio difundidos durante la movilización”.
La iniciativa socialista surge tras la concentración convocada con motivo de la situación de Ceuta y promovida en Pamplona por el denominado Movimiento Cívico del Pueblo, que estuvo vinculada públicamente con posiciones de ultraderecha xenófoba y contó con el respaldo y la presencia de representantes municipales de PP y UPN. Durante la movilización se produjeron “insultos y descalificaciones contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, además de ataques verbales, intimidaciones y agresiones contra profesionales de los medios de comunicación. También se exhibió simbología fascista y extremista, incluidos saludos nazis y banderas preconstitucionales”, afirman.
La portavoz socialista, Marina Curiel, considera que estos hechos “requieren una respuesta clara de las instituciones” y defiende que el Ayuntamiento de Pamplona debe posicionarse de manera inequívoca frente a cualquier comportamiento incompatible con los valores democráticos. “Bajo el máximo respeto a la discrepancia política y a la libertad de expresión, en una sociedad democrática no cabe el insulto ni la violencia. La libertad de manifestación es un derecho fundamental, pero no puede utilizarse como cobertura para justificar amenazas, agresiones o discursos que promuevan la exclusión y la discriminación”, señala Curiel.
La declaración pone énfasis en “las agresiones e intimidaciones sufridas por periodistas durante la concentración”. El PSN de Pamplona “considera que la libertad de prensa y el derecho de los profesionales de la comunicación a desarrollar su trabajo sin amenazas ni violencia constituyen pilares esenciales de una sociedad democrática”. “Ninguna discrepancia política, por intensa que sea, puede justificar ataques contra periodistas ni contra quienes ejercen su labor informativa”, afirma Curiel.
La iniciativa también plantea denunciar “la exhibición de proclamas fascistas y xenófobas y los mensajes de odio dirigidos contra la población inmigrante”. En este sentido, recoge la presencia durante la concentración de pancartas con mensajes como “Remigración” y otros mensajes de carácter racista y xenófobo.
“No podemos normalizar discursos que presentan a las personas migrantes como una amenaza ni consignas que pretenden justificar su exclusión”, sostiene la portavoz socialista. El PSN plantea por ello rechazar expresamente los discursos xenófobos, racistas y de odio, así como el uso de conceptos y consignas vinculados a la llamada “remigración” como instrumentos para alimentar el odio hacia determinados colectivos. “Pamplona debe ser una ciudad abierta, plural y respetuosa”, afirman.
Para Marina Curiel, “Pamplona debe ser una ciudad donde la discrepancia política pueda expresarse con absoluta libertad, pero siempre desde el respeto a los derechos humanos, la convivencia y el pluralismo”.
La iniciativa socialista reclama reiterar “el compromiso del Ayuntamiento de Pamplona con una sociedad democrática basada en la convivencia, el pluralismo político, el respeto a los derechos humanos, la libertad de expresión y la libertad de información, así como manifestar el rechazo a cualquier intento de normalizar discursos de odio o comportamientos incompatibles con estos principios”. “Defender la democracia significa también poner límites claros al odio, a la violencia y a la intimidación. Pamplona debe ser una ciudad abierta, plural y respetuosa con todas las personas”, concluye Curiel.