El PSN-PSOE defiende garantizar el ejercicio del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo en condiciones de igualdad en todo el territorio

Arantza Biurrun destaca que garantizar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres es una cuestión de igualdad, salud pública y democracia.

11 junio 2026

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El PSN-PSOE reafirma su compromiso con la defensa y garantía del ejercicio del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo y apuesta por avanzar en las reformas necesarias para blindar su protección frente a posibles retrocesos. “La libertad de las mujeres para decidir sobre sus propios cuerpos constituye un elemento central de la igualdad real y efectiva y una condición imprescindible para una democracia plena”, defiende la portavoz socialista Arantza Biurrun.
Durante el debate de una iniciativa parlamentaria sobre derechos sexuales y reproductivos, Biurrun recuerda que los avances logrados en esta materia requieren una defensa permanente. “La historia demuestra que ningún derecho está garantizado para siempre. Lo estamos viendo en distintos países donde se cuestionan conquistas que parecían consolidadas. Por eso es necesario reforzar las garantías que protegen a las mujeres y su capacidad para decidir libremente”, afirma.
“Nuestra comunidad ha pasado de años de inacción a situarse entre las que más interrupciones voluntarias del embarazo realizan en centros públicos. Este avance no es casualidad; responde a una apuesta clara de los gobiernos progresistas por garantizar derechos”, señala y destaca el papel de Navarra como referente en la aplicación de las políticas públicas vinculadas a este derecho.
El PSN-PSOE rechaza cualquier forma de presión o estigmatización hacia las mujeres que deciden interrumpir voluntariamente su embarazo. “Ninguna mujer debe sentirse señalada o cuestionada por ejercer un derecho reconocido por la ley. Las instituciones tenemos la obligación de garantizar que pueda hacerlo con seguridad, dignidad y acompañamiento”, asegura.
Por ello, plantea medidas para reforzar la formación especializada del personal sanitario, ampliar la educación afectivo-sexual y fortalecer la colaboración con las organizaciones feministas y el tejido asociativo.
“Blindar los derechos sexuales y reproductivos significa fortalecer nuestra democracia. Una sociedad más libre e igualitaria es aquella que respeta la autonomía de las mujeres y garantiza que sus derechos no dependan ni del código postal ni de los cambios políticos”, concluye.