El PSN-PSOE reclama forzar las políticas públicas de bienestar emocional y salud mental dirigidas a la población joven, ante el aumento de problemas emocionales y psicológicos detectados en los últimos años.
“La salud mental juvenil constituye uno de los grandes desafíos sociales actuales y requiere una respuesta pública firme, coordinada y sostenida”, defiende la portavoz socialista Úrsula Pardo.
La propuesta pone el foco en factores como la precariedad económica, las dificultades de emancipación, la presión social derivada del entorno digital, el estigma asociado a los problemas de salud mental y las desigualdades territoriales en el acceso a recursos.
“El bienestar emocional de la juventud no puede abordarse únicamente desde una perspectiva médica o individual. Hablamos de una realidad social compleja que exige prevención, acompañamiento y políticas transversales”, afirma Pardo.
La iniciativa recoge datos del Barómetro Juventud, Salud y Bienestar de Fad Juventud, que indica que más de la mitad de las personas jóvenes ha sufrido algún problema de salud mental. También alerta sobre el incremento de la ansiedad, el estrés, los trastornos de conducta alimentaria y las ideas suicidas entre la población joven.
En este sentido, la portavoz socialista advierte de que “las redes sociales generan en muchos casos dinámicas de comparación y presión constante que afectan especialmente a las mujeres jóvenes”. No obstante, añade que “no se trata de demonizar la tecnología, sino de dotar a los jóvenes y a sus familias de herramientas para un uso saludable y seguro”.
El PSN-PSOE apuesta por reforzar la educación emocional, impulsar la prevención temprana, mejorar la coordinación institucional y garantizar espacios seguros tanto en el ámbito educativo como en el ocio juvenil.
Asimismo, defiende la necesidad de garantizar la igualdad de acceso a recursos de bienestar emocional en toda Navarra, especialmente fuera de la Comarca de Pamplona y en aquellas zonas con menor disponibilidad de servicios.
“Queremos una juventud que pueda vivir sin miedo al futuro, sin estigmas y con apoyo profesional cuando lo necesite. Cuidar la salud mental de los jóvenes es construir una sociedad más justa, igualitaria y humana”, concluye Pardo.