El grupo municipal socialista muestra su satisfacción ante la puesta en marcha por parte del Ayuntamiento de Pamplona de una encuesta ciudadana destinada a completar el diagnóstico previo a la redacción del I Plan de Acción Municipal de Convivencia. Se trata de una iniciativa pionera que “permitirá recoger de forma directa la percepción de la ciudadanía sobre una cuestión estratégica para el presente y el futuro de la ciudad”, afirman los socialistas.
El PSN de Pamplona subraya que, como parte determinante de este proceso, representantes socialistas se han reunido con la empresa encargada de elaborar el diagnóstico previo. En dicho encuentro se ha procedido a “valorar y analizar en detalle el contenido del cuestionario, así como la formulación de las preguntas de la encuesta, con el objetivo de asegurar su rigor técnico, su neutralidad y su capacidad para reflejar fielmente la diversidad de percepciones existentes en la ciudad”, señala la portavoz, Marina Curiel.
La portavoz socialista en el Ayuntamiento de Pamplona, Marina Curiel, ha subrayado que “Pamplona tendrá un Plan de Convivencia gracias al impulso del PSN de Pamplona se están dando pasos firmes después de que exigiéramos al equipo de gobierno que no se quedara dormido en los laureles. Para el Partido Socialista, la convivencia no es un eslogan: creemos en la convivencia, trabajamos por la convivencia y apostamos por la convivencia como forma de hacer política”, según Curiel.
Curiel añade que “ahora más que nunca es necesario reforzar esta agenda. Las derechas de esta ciudad, derrotadas en el terreno de las ideas y de la gestión, están instaladas en una estrategia de confrontación permanente y guiños continuos a partidos que están eliminando los derechos de nuestros vecinos y vecinas. Frente a ello, el PSN defendemos una Pamplona basada en el respeto, la diversidad, los derechos humanos y la cohesión social”.
El PSN de Pamplona recuerda que “el futuro Plan de Convivencia será el principal marco estratégico municipal para mejorar el clima social de la ciudad, abordando ámbitos clave como la memoria y las víctimas del terrorismo, la igualdad de derechos, la erradicación del odio, el civismo, la inclusión social o el papel de las instituciones. Asimismo, destaca que el proceso incorpora tanto entrevistas especializadas con agentes sociales como ahora una consulta directa a la ciudadanía, reforzando la legitimidad democrática del diagnóstico”.
Por ello, “el Plan de Convivencia debe convertirse en una herramienta útil, evaluable y con indicadores claros, capaz de fortalecer los vínculos sociales en los barrios y garantizar que Pamplona siga siendo una ciudad abierta, diversa y orgullosa de su pluralidad”, concluye Curiel.