El Grupo Municipal Socialista registra una declaración para el Pleno del Ayuntamiento de Pamplona para activar un plan específico de restauración, mantenimiento y puesta en valor de esculturas urbanas durante el periodo 2026-2027, con actuaciones concretas sobre piezas que presentan un deterioro notable.
El grupo socialista defiende que esta iniciativa no es un gesto aislado, sino “la continuación lógica de una línea de trabajo que los socialistas hemos impulsado para devolver dignidad al patrimonio artístico de esta ciudad”. En ese sentido, recuerdan que las actuaciones del Paseo Sarasate marcan “un antes y un después en la manera de entender la conservación del espacio público, alejándonos del abandono y avanzando hacia una gestión responsable y moderna”.
Los socialistas destacan que Pamplona posee un conjunto escultórico de gran valor distribuido por calles, plazas y parques: “No hablamos solo de ornamento; hablamos de memoria colectiva, de símbolos que generan vínculo emocional en nuestros barrios y de piezas que representan capítulos esenciales de nuestra historia cultural y social”.
Sin embargo, recuerdan que estas obras no siempre han recibido el mantenimiento adecuado. “Hay esculturas de enorme valor que llevan años deteriorándose sin una intervención municipal decidida. No podemos permitir que parte de nuestro patrimonio siga invisibilizado, oxidado o dañado por falta de mantenimiento”
La iniciativa socialista propone intervenir prioritariamente en las siguientes piezas:
–Monumento a los Fueros
– La Tramontana
– Hilarión Eslava
– La Mari Blanca
– Navarro Villoslada
– Francisco de Asís
Para los socialistas, este plan debe convertirse en una obligación institucional: “No podemos permitir que Pamplona trate su patrimonio como un elemento decorativo secundario. Estas esculturas forman parte de nuestra memoria, de nuestra identidad y de nuestras calles, y merecen una política pública seria, sostenida y planificada”.
Por último, el grupo socialista enfatiza en que el plan deberá presentarse en un plazo máximo de tres meses en la Comisión correspondiente, para garantizar que las actuaciones de restauración puedan incorporarse al ciclo 2026-2027. “Hablamos de pasar de la inercia a la acción, de dejar atrás los parches y apostar por una estrategia de ciudad que cuide lo que somos”, “Pamplona necesita ambición, coherencia y visión de futuro. Y eso pasa por cuidar su patrimonio, tanto como cuida sus equipamientos o sus infraestructuras” añaden.