El PSN-PSOE descarta indicios de corrupción en las licitaciones de obra pública de Navarra

Concluye que no existe ninguna injerencia política y plantea cuatro recomendaciones para reforzar la transparencia y el control público

03 junio 2026

El portavoz del PSN-PSOE, Javier Lecumberri, afirma que las conclusiones de la comisión de investigación sobre las licitaciones y obras públicas de Navarra «desmontan las acusaciones de corrupción lanzadas durante meses por la derecha» y acreditan la ausencia de injerencias políticas en los procedimientos analizados.

Tras casi diez meses de trabajo, 43 comparecencias y el estudio de nueve grandes obras públicas, el PSN-PSOE recoge cuatro conclusiones principales: no existe ninguna práctica corrupta entre responsables políticos o funcionarios del Gobierno de Navarra; no se detectan actuaciones ilícitas por parte de las empresas licitadoras; no se encuentran indicios de corrupción en las obras investigadas; y no queda acreditada ninguna injerencia política o empresarial en la adjudicación de los túneles de Belate.

Junto a estas conclusiones, plantea seis recomendaciones para seguir reforzando la transparencia y el control público: mejorar la Ley Foral de Contratos Públicos, revisar el funcionamiento de las mesas de contratación, reforzar los recursos de la Intervención General y fortalecer la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción.

“Todos los miembros de la mesa han confirmado en sede parlamentaria que no han recibido presiones políticas ni de ningún tipo para cometer actuaciones irregulares», señala Javier Lecumberri quien recuerda, que, además, ninguna de las empresas que participaron en la licitación de Belate presentó recursos contra el procedimiento y que ninguna de las obras investigadas está siendo objeto de investigación judicial.

Para el portavoz socialista, el trabajo realizado demuestra que «las acusaciones de UPN, PP y Vox tenían una intencionalidad política que iba mucho más allá de aclarar de los hechos y carecen de pruebas y fundamento». «Durante meses han intentado generar sospechas sobre las instituciones navarras, pero los hechos son claros y podemos decir con satisfacción: en Navarra se han hecho las cosas bien. No existe ninguna evidencia de corrupción ni de injerencia política en las adjudicaciones analizadas», concluye.