El portavoz socialista de cultura, Ibai Crespo alerta sobre el avance de los discursos de odio, el negacionismo y el revisionismo histórico en España y en el mundo. “Vivimos un tiempo en el que los discursos de odio se sientan en las instituciones, en el que se niegan genocidios a plena luz del día y en el que se manipula la historia para blanquear dictaduras”.
Crespo enfatiza que la cultura es la herramienta más poderosa para defender la democracia: “Al odio se le combate con cultura; a los discursos negacionistas, con cultura; y la democracia se fortalece con cultura”. Subraya que no se trata de un lema vacío, sino de una certeza histórica que conecta memoria, pensamiento crítico y convivencia.
El portavoz socialista denuncia que en diferentes países se producen intentos de censura y manipulación cultural: en España se retiran obras de teatro, películas o libros con excusas moralistas; en Estados Unidos se prohíben libros sobre diversidad sexual o racismo; en Italia, el gobierno de Giorgia Meloni intenta reescribir manuales escolares para minimizar el fascismo. “La cultura incomoda al poder cuando señala sus abusos, incomoda a los dogmas cuando muestra que hay otras formas de vivir, e incomoda a los intolerantes porque revela que no hay una única manera de ser o de pensar”, advierte.
El portavoz socialista recuerda que la cultura también es memoria y denuncia: “El Guernica de Picasso nos recuerda que la cultura puede ser resistencia al mismo tiempo que memoria. Hoy, cuando vemos en Palestina a un pueblo castigado con miles de muertos, el eco del Guernica resuena con más fuerza que nunca”.
Crespo destaca la responsabilidad de Navarra como referente cultural: “Nuestros teatros, museos y bibliotecas no son solo espacios físicos, son espacios de convivencia real, donde diferentes lenguas, tradiciones y sensibilidades se encuentran”. Señala que iniciativas como la Red de Museos, bibliotecas por la paz y programas culturales que vertebran el territorio consolidan a Navarra como ejemplo de democracia y convivencia a través de la cultura.
“Hablar de convivencia es hablar de aquello que nos une. Donde otros levantan muros, aquí abrimos teatros; donde otros censuran libros, nosotros llevamos bibliotecas; donde otros manipulan la historia, nosotros la recordamos con el arte y la memoria”, concluye.