16 Nov 2016 EL PSN-PSOE, DISCONFORME CON EL BORRADOR DE ORDEN FORAL SOBRE PROGRAMAS DE APRENDIZAJE EN LENGUAS EXTRANJERAS

El PSN-PSOE manifiesta su disconformidad con el borrador de Orden Foral remitida al Consejo Escolar de Navarra que regulará los aspectos básicos de los programas de aprendizaje en lenguas extranjeras y la autorización a determinados centros para su impartición.

Para los socialistas, la oferta de sesiones tanto en Educación Infantil como en Educación Primaria es pobre y limitada. En Educación Infantil,  con un  mínimo de 6 sesiones y un máximo de 12, posibilitaría a un Departamento de Educación como el actual, al que no le gusta el Programa de Aprendizaje de Inglés, el no facilitar sesiones por encima del mínimo argumentando la falta de personal.

Por el contrario, el techo trasladado es bajo, el máximo de 12 sesiones se considera muy pobre, por debajo del que se ofrece actualmente, ya que actualmente se ofertan 14 o 15 sesiones. Es obvio que para el PSN-PSOE el máximo debería ser más alto y posibilista.

El portavoz de Educación, Carlos Gimeno, señala la importancia de realizar un Mapa Específico de Educación Inclusiva que regule la situación de los centros y los recursos. Por eso, al margen de describir planes específicos para alumnos con incorporación tardía en los centros de Modelo G, sería interesante que regulara los cambios de modelos lingüísticos y dentro del análisis de la situación trasladara recursos personales especializados que permitan solventes fórmulas organizativas de atención educativa.

Advierte Gimeno que se deben contemplar horas de coordinación horizontal y vertical, ya que hay áreas que se van a dar entre varios profesionales (castellano-alemán, castellano-inglés, etc.).

La Orden Foral no determina nada sobre el profesorado ni dice que se va a exigir nivel C1, y con respecto a la Educación Infantil, formar profesorado en idiomas con infantil. No hay ninguna referencia a la formación del profesorado que parece sigue sin ocupar ni preocupar al Departamento de Educación.

Entendemos, añade, la autonomía de los centros como un elemento esencial para una educación de calidad, pero en un modelo educativo, para una administración y comunidad educativa, es importante un equilibrio entre la capacidad de decisión de los centros y la labor de supervisión y evaluación que corresponde a la Administración. Para garantizar el principio de equidad y evitar tanto el riesgo de desigualdad como que los centros escolares sean cada vez más diferenciados en relación al alumnado que acojan y estén más desvinculados de su entorno físico y social.

Por eso, la salida del programa no puede ser exclusivamente decisión del centro. Tampoco determina la oferta normativa cómo va a ser esta salida. La propuesta del Departamento puede generar un caos para los centros públicos, que a su vez provocará intranquilidad a las familias que observando la escasa continuidad del proyecto escolar para un itinerario educativo seguirán optando por la oferta de los centros privados concertados en busca de una estabilidad mínima.

Parece cuando menos curioso que las exigencias a los centros para optar a tener jornada continua y flexible sean tremendamente estrictas y claras y que por el contrario para abandonar un programa se refiera solamente al equipo directivo y no se trasladen los requisitos, aumentando la incertidumbre respecto al mismo.