14 Ene 2018 LOS SOCIALISTAS DENUNCIAN QUE CENTROS PAI ESTÁN REDUCIENDO LAS HORAS EN INGLÉS SIN CUMPLIR CON LA NORMATIVA Y QUE EL GOBIERNO NACIONALISTA LO PERMITE

Los socialistas denuncian que centros PAI están reduciendo las horas que imparten en inglés sin cumplir con la propia normativa elaborada por este Gobierno nacionalista, que lo está permitiendo. Según señala esa normativa, los centros que imparten programas de aprendizaje en lenguas extranjeras deberán elaborar y/o mantener actualizado un proyecto lingüístico específico que sirva de referencia y continuidad para las decisiones y acuerdos tomados por el centro en relación a la enseñanza de las lenguas. El proceso de elaboración del Proyecto Lingüístico de Centro requerirá las responsabilidades de gestión y participación de equipos directivos, coordinadores, claustro y corresponde al Consejo Escolar del centro evaluar el desarrollo del proceso y proponer mejoras. Por cierto, es la única participación que tienen los padres y madres y los Ayuntamientos en este procedimiento. Pero lo cierto es que algunos centros que han reducido las horas en inglés están en pleno proceso de elaboración del citado Proyecto Lingüístico, otros directamente no lo tienen, y alguno ni se ha reunido ni ha convocado al Consejo Escolar para tratar este tema. Lo grave es que el Departamento de Educación lo sabe y no ha hecho ni hace nada.

El portavoz socialista de Educación, Carlos Gimeno, afirma que es especialmente delicada la situación de los centros que están en pleno despliegue del programa. El conocido como DISPAI, el estudio sociológico de diagnóstico del PAI, ya advertía de las dificultades existentes en estos centros, que se han encontrado sin el apoyo del Gobierno, que les hace recortes, y sin recursos para poder completar de manera satisfactoria la implantación del programa. Algo que contrasta con el alto nivel de satisfacción que se refleja en los centros que cuentan con el PAI desde el inicio del programa.

Añade también que la reducción de horas de inglés se está produciendo fundamentalmente en centros públicos del ámbito rural, donde más alumnado en dificultad hay, y donde, en consecuencia, aumenta la desigualdad en lugar de conseguir el efecto contrario, el efecto compensador y cohesionador que tiene este programa. Hay que recordar que hablamos de una diferencia sustancial, puesto que algunos centros imparten 14 horas en inglés y otros solo 6.

Gimeno señala que hay constancia de varios centros que están reduciendo las horas en inglés sin cumplir con los pasos que hay que dar según la propia normativa elaborada por este Gobierno, a quien habría que preguntar si es así como se atiende la diversidad, reduciendo horas en lugar de con medidas compensatorias. Queda claro que, una vez más, el Departamento de Educación se pone de perfil porque este programa nunca lo ha visto con buenos ojos y prefiere centrar sus esfuerzos en aquello que se ajusta a sus objetivos políticos.