27 May 2016 INTERVENCIÓN DE MARÍA CHIVITE EN EL PLENO MONOGRÁFICO SOBRE EDUCACIÓN

Gracias, Señora Presidenta, señorías, invitados, buenos días.

Los socialistas consideramos fundamental la educación porque entendemos que es la mejor herramienta para garantizar la igualdad de oportunidades, la construcción de una ciudadanía crítica, responsable, libre y más democrática. Porque es básica para el progreso individual y social.

Por eso, siempre hemos defendido la equidad, la universalidad, la calidad de la educación, las becas y el acceso en igualdad de condiciones porque no hay desarrollo y no hay futuro sin educación. Ahí radica la formación del capital humano, el talento, la base para la innovación, la investigación, la modernización de la sociedad.

Por tanto, entendemos la educación no solo como pilar fundamental de la sociedad sino como tarea colectiva prioritaria que debe ser participada, consensuada, con procedimientos compartidos y siempre entendida con criterios pedagógicos y adecuada la realidad de cada momento.

Cuando hablamos de formación profesional, las competencias que hoy exigen la sociedad y el mercado laboral no son las de hace veinte años. Así que es importante que la educación avance al compás de la sociedad y de la mano de la comunidad educativa.

Digo esto porque de entrada nos deja estupefactos que sea el PP quien haya pedido este pleno. Un partido que ha impuesto la LOMCE en contra de la sociedad, un partido que ha recortado las becas 575 millones, que ha subido las tasas universitarias, un partido que defiende la segregación educativa, con un concepto elitista de la educación, que no quiere un reparto equilibrado del alumnado y que prefiere dejar morir a lo público para dar mayor peso a lo privado.

¿A vendernos esa educación han venido aquí hoy, señor García? Por supuesto, con el aplauso de UPN, faltaría más. Para eso defienden estas cosas y otras tantas igual de penosas.

Bueno, penosas para los que creemos en la educación pública, para los que hemos defendido que no hay igualdad de oportunidades si no hay inversión educativa.  Y para los que hemos vivido en primera persona, lo que es necesitar becas para poder estudiar en la Universidad. Los que venimos de familias que sin educación pública no habrían podido facilitar estudios a los hijos e hijas.
Esa es la realidad de la mayoría de la sociedad.

Y el cuatripartito va por mal camino. Y lo sabe. Políticamente es indefendible que un gobierno que sabe que se está equivocando, en lugar de rectificar incurra en los errores por pura soberbia.

He dicho que la grandeza de la educación es la igualdad de oportunidades pero también lo es construir una ciudadanía crítica, con pensamiento libre y propio. Pero claro, eso pasa si, como hacemos los socialistas, enfocamos así la educación. Desde la perspectiva pedagógica y no ideológica.

Si, como hacen ustedes, se pretende usar una herramienta tan potente como es la educación para adoctrinar, discriminar o imponer, entonces vamos de guatemala a guatepeor.

El Gobierno ha cometido la torpeza de creer que su política educativa segregadora e impositiva de un modelo minoritario se iría aceptando y que así iría ganado terreno, por la vía de la obligación, ya que por la de la demanda vemos que el recorrido es el que es.

Pero además, lo ha hecho, no favoreciendo una implantación serena y conforme a la demanda del modelo D. Sino contra otros modelos y programas que tienen gran aceptación pero que además son los que quiere la comunidad educativa.

No se puede gobernar desde la óptica de una minoría para tratar de hacer crecer de manera ficticia una opción que es muy legítima pero que debe seguir su camino. Nosotros planteamos ampliar el modelo D adonde hubiera demanda. Claro que sí. Porque no estamos ni contra el euskera ni contra el inglés ni contra ninguna lengua ni modelo.

Estamos a favor de una enseñanza que responda a altos estándares de calidad, a criterios objetivos de demanda, y en la que se favorezca la convivencia de todo el alumnado. Porque queremos una sociedad incluyente donde la diversidad sea un valor y no un elemento ni de separación ni de confrontación.

Y eso este gobierno no lo está apoyando. Así que no vengan luego con el clásico victimismo nacionalista diciendo que la sociedad les excluye y que nadie les comprende porque son ustedes, ahora gobernando, los que quieren separarse de los demás en los centros educativos.

De lo que están haciendo en Pamplona podríamos hablar un buen rato, pero solo diré que si pretenden hacer red municipal a base de enfrentarse a la mayoría social, podre ciudadanía y pobres niños y niñas. Porque parece que nadie piensa en el duelo que les supone echarlos de su escuela de un día para otro y quedarse tan anchos. Eso sí, para meter a los suyos entre celebraciones y alharacas, claro.

He de decir, es de justicia hacerlo, que Izquierda Ezquerra ha sabido defender su posición propia y desmarcarse de la línea del gobierno en cuestiones que consideramos esenciales. Cosa que nos alegra porque creo que en este camino de defensa de la educación con quienes más vamos a entendernos es con ustedes. Al menos, por lo visto hasta la fecha.

Lo que no entiendo es cómo van a casar sus políticas con las de Podemos. Que están alineados con los nacionalistas. ¿Qué dicen de la convivencia en los centros o de la distribución del alumnado?

Ni la derecha ni el Gobierno están dejando fuera de la disputa política la educación. Al contrario. La están la utilizando a sabiendas de que sus decisiones no se basan en el interés general sino que están perfectamente diseñadas para contentar a una parte de la sociedad, aunque eso suponga discriminación, segregación, tensión o confrontación. Irresponsables unos, irresponsables otros.

Mi pregunta es, ¿qué dice la Presidenta de todo esto? Porque si no amonesta al Consejero y le insta a rectificar es porque comparte, suscribe y ampara el camino emprendido. Tanta culpa tiene el culpable como el responsable.

El Partido Socialista de Navarra va a seguir siendo vehemente y propositivo en la defensa de lo que para nosotros es básico. Y además lo seguiremos haciendo de la mano de la comunidad educativa y bajo el prisma del interés general, del bien común, de la construcción de una Navarra de las oportunidades y no de los oportunistas.

Paso por tanto, a relatar nuestro decálogo de actuación sustentado en lo que consideramos son los diez desafíos más importantes, que no los únicos, que tiene nuestra comunidad si queremos afrontar con solvencia los retos que nos plantea el siglo XXI.

PRIMERO

Seguiremos defendiendo la paralización en la aplicación del calendario de la LOMCE. Una ley hecha por el PP, que está haciendo estragos porque es una contrarreforma segregadora e intervencionista que ataca la igualdad de oportunidades, retrocede en equidad y resta calidad a la educación. Por no hablar de la exclusión que genera en el alumnado con dificultades y de los límites que pone a la participación de la comunidad educativa.

Por eso creemos que paralizar la LOMCE es un paso prioritario para empezar un nuevo tiempo que permita construir junto a la comunidad educativa un gran acuerdo, en el que esté esa comunidad, estén los interlocutores sociales y estén los partidos políticos.

SEGUNDO

Queremos un gran Pacto Social y Político por la Educación para garantizar un sistema educativo estable, con recursos, y con calidad.

En el marco de ese gran pacto, entendemos que la educación debe tener el carácter de derecho que se desarrolla a lo largo de toda la vida. Y para ello es preciso contar con cooperación institucional y una disposición a la mejora continua por parte de todas las instituciones educativas. Desde el consenso y el acuerdo. Y desde el vínculo con el acceso al empleo, al ejercicio profesional y por supuesto al ejercicio de una ciudadanía plena.

TERCERO

Necesitamos un mapa escolar. Que no es una mera relación de centros escolares. Es un instrumento para la planificación en el que deben quedar claros los objetivos educativos de una administración. Debe dar coherencia al sistema y garantizar trayectorias educativas claras.

Debe incluir un estudio de las necesidades de infraestructuras y una planificación del mantenimiento y equipamiento que tenga en cuenta las necesidades de los centros públicos.

CUARTO

Para los socialistas es muy importante la escuela rural. Es un elemento integrador, de cohesión social y territorial, que permite que los pueblos sigan teniendo vida.

Por eso, más allá de las ratios, entendemos que hay que tener en cuenta todos esos elementos de oportunidad y desarrollo a la hora de abordar su futuro. Además, la escuela rural puede ser y lo está siendo ya en algunos lugares un referente para la innovación educativa y de reconocimiento del profesorado.

Creemos que hay que institucionalizar la escuela rural. Discriminar positivamente,  no quitar aulas, como hace este Gobierno.

QUINTO

Apostamos por un proceso de entrada al sistema educativo que sea transparente, informado, garante de la libertad, la igualdad y la justicia social.

No queremos discriminaciones y sí una distribución equilibrada del alumnado, dotando de recursos suficientes la atención al alumnado en dificultad.

Ahora mismo hay centros que eligen a su alumnado, pero nosotros no queremos exclusión, ni segregación de los alumnos sea por razones económicas, de credo, de género o de condición social.

Y a este Gobierno parece que le molesta cierto tipo de segregación pero en cambio defiende otra.

SEXTO

La atención a la diversidad es un pilar de la política educativa. Se debe hacer con criterios de normalización, inclusión y compensación de desigualdades. Es fundamental la detección temprana de las necesidades específicas de apoyo educativo para poder conseguir un desarrollo óptimo del alumnado.

Entendemos que hay que destinar recursos adicionales a los centros que lo requieran y reforzar las plantillas donde sea preciso. Pero insistimos también en la necesaria escolarización equilibrada por centros de los alumnos con necesidades específicas.

Proponemos un plan estratégico de atención a la diversidad en el marco de una escuela inclusiva.

SÉPTIMO

Defendemos la convivencia escolar. Queremos que los centros educativos sean espacios para compartir experiencias y, donde se cursen diferentes modelos lingüísticos.

Porque en los centros no solo se aprende y se estudia, también se forma a la persona, se aprende a trabajar en equipo, a socializar, a entenderse con el diferente, se aprende a dialogar, a escuchar… El crecimiento personal va intrínsecamente unido al entorno educativo y como la sociedad es diversa, es bueno que los centros sean un reflejo de esa sociedad y se parezcan a ella.

Este gobierno la segregación lingüística no solo la defiende sino que le da cobertura. Pero bien que critica otras segregaciones. Coherencia cero.

OCTAVO

La competencia en idiomas no es ya un valor añadido. Es una necesidad esencial para afrontar los retos económicos, sociales y educativos de una sociedad global, que ensancha horizontes y amplía los espacios de oportunidad.

Por eso, el impulso del inglés no debe ser algo deseable sino obligatorio. Empezando por la formación del profesorado, desde luego.

Hay que acabar con la moratoria del PAI. Y continuar con su extensión en próximos cursos. Reiteramos que por supuesto que hay que mejorar el programa, claro que hay que hacer evaluaciones y gestionarlo.

Pero todo eso, siendo necesario, no es ni puede ser excusa para tratar de frenar un programa con alta demanda, bien considerado, y que, por obra y gracia del Gobierno, está consiguiendo que la enseñanza concertada gane peso respecto a la pública precisamente por sus ocurrencias y amenazas respecto al PAI.

Las familias quieren certidumbres, seguridad, y saber que sus hijos e hijas van a poder continuar o acceder, según el caso, al PAI en lo público. Y si lo público no lo garantiza, pues buscan, los que pueden,  otras opciones. Lo cual ratifica qué interesa a las familias.

Conclusión. Este Gobierno está favoreciendo la enseñanza concertada en lugar de apostar fuerte por la educación pública con amplias competencias en inglés.

Solo recordaré un dato. La estrategia Europea 2020 propone que todos los alumnos adquieran las destrezas y conocimientos necesarios para comunicarse en dos lenguas y que se incentive una tercera.

Más claro agua. Ya vale de políticas cortas de vista, egoístas y endogámicas. A ver si el Gobierno se entera de una vez que su obligación es favorecer prosperidad y oportunidades a todo el alumnado. Y no lo está haciendo por sus obsesiones minoritariamente compartidas y que desde luego contentarán a los suyos pero perjudican a la gran mayoría que quiere aprovechar su etapa educativa para tener la mejor formación, la de más calidad, y la que más puertas le abra en el mercado laboral y en su vida personal.

El inglés es una puerta. Ustedes le quieren echar el pestillo para que no pase nadie más por ella. Pero es tal la multitud que quiere entrar por ese camino que la echarán abajo si hace falta.

Dejen de ser el gobierno que da la espalda al inglés. Que da la espalda a una demanda mayoritaria de la sociedad.

NOVENO

La Formación Profesional debe tener el reconocimiento y la inversión que merece. Porque favorece la empleabilidad y la capacidad de emprender. Y porque en Navarra tenemos centros de larga tradición con buenos resultados y buen profesorado.

Las nuevas realidades obligan a impulsar otros caminos. Hablo por ejemplo de la tecnología o la internacionalización.

La educación dual debe integrar a la UPNA y al resto de instituciones educativas públicas para generar sinergias, integrar procesos e impulsar la I+D+i.

Consideramos que crear dentro de la UPNA estructuras de FP y de apoyo a emprendedores puede ayudar a eliminar cualquier percepción de frontera entre la FP y la formación universitaria.

DÉCIMO

Hablo de la UPNA, que es la décima cuestión que planteo. Sin duda, un proyecto en el que hemos estado y creído desde el origen, y para el que queremos amplio recorrido y futuro.

Necesita un nuevo impulso para adaptarse a las necesidades del siglo XXI. Queremos que sea una auténtica fábrica de ideas, un polo de innovación, tractor de talentos, un centro de excelencia.

Desde el respeto a su autonomía, creemos que todos los poderes públicos han de implicarse para dar ese impulso, y para que cuente con un plan plurianual que facilite la investigación.

El nuevo plan estratégico no aborda la situación del campus de Tudela y no hace una apuesta decidida para que nuestra universidad destaque y no se conforme con estar en un nivel intermedio. Debemos consensuar qué modelo de universidad pública queremos y necesitamos.

Diez elementos que consideramos cruciales para determinar qué educación queremos, hacia dónde nos dirigimos, y qué futuro es el que creemos debe tener nuestro sistema educativo.
Por supuesto, el profesorado es parte elemental del sistema, por lo que no solo queremos reconocerlo aquí sino también exigir una OPE que responda a la verdadera demanda y que no encubra listas únicas que vulneran la igualdad de oportunidades en el acceso.

Y por supuesto, no nos olvidamos de muchos otros retos que la realidad nos va presentando, como el acoso escolar,  la coeducación, la prevención de la violencia de género, las nuevas formas de comunicación, la necesidad de más becas, la posibilidad de acceder a la formación en cualquier momento de la vida, el reto de la formación continua, la inclusión del ciclo 0-3 años en el circuito educativo y dependiente del Gobierno…

En definitiva, son muchas las cuestiones, algunas las hemos ido desgranando en esta Cámara en  diferentes plenos y comisiones.

Todas ellas están reflejadas en el documento de Pacto Social y Político por la Educación que presentamos los socialistas y que sigue abierto al diálogo, al acuerdo y al consenso. Y que hoy volvemos a traer aquí porque si de verdad hay voluntad de dejar a la educación fuera de la disputa política, esta es la oportunidad de demostrarlo.

No votar a favor siquiera de hablar y de sentarnos a debatir sería mandar un claro mensaje a la ciudadanía navarra: no queremos consenso porque la educación nos viene muy bien para hacer política e ideología.

Espero de verdad que no sea ese el camino. Navarra no se merece ni el gobierno de España que tenemos, que ataca a la educación pública, ni un Gobierno de Navarra cuya política educativa se hace de espaldas a la ciudadanía.

Señora Presidenta del Gobierno, a tiempo está de reconocer los errores y de enmendarlos. Si no lo hace y reconduce para bien, su Gobierno acabará por ser el Gobierno de la mala educación.

Muchas gracias