04 Mar 2016 INTERVENCIÓN DE MARÍA CHIVITE EN EL PLENO MONOGRÁFICO SOBRE POLÍTICAS SOCIALES

Gracias, Señora Presidenta, señorías, buenos días.

Fundamental hablar de política social, sin duda. Pero no sólo se trata de hablar, se trata de hacer, y algunos partidos hemos hecho cuando hemos gobernado y otros han desmontado cuando han tenido responsabilidades de gobierno. Y señora Beltrán, los socialistas construimos un Estado del Bienestar que el PP se ha cargado en buena medida, recortando. No tienen nada de lo que sacar pecho

Y UPN, corresponsable de decisiones como la reforma laboral, el copago farmacéutico…

Geroa Bai no apoyó la ley de dependencia, y Podemos, hay que leerse los documentos donde están las propuestas.

Dicho esto, que creo que no es cuestión menor, porque hay que situar a cada cual en su realidad y en lo que han hecho o están haciendo y ahora voy a las ideas y las propuestas.

Entendiendo que las políticas sociales contemplan un amplio espectro de actuaciones, y que también lo son la sanidad, la educación y el empleo forman parte de lo social, pero me voy a centrar en lo relativo a las cuestiones que pertenecen al actual departamento de Derechos Sociales.

Primero, dos fundamentos que creo que tienen que ser dos ejes sobre los que sustentar las políticas sociales: innovación y calidad.

Innovación. Este es un concepto del que estamos hablando mucho últimamente en esta Cámara, cuando nos hemos referido al modelo de desarrollo económico, y que añado también el desarrollo social.

Por eso, necesitamos contar cuanto antes con un Plan Estratégico de Servicios Sociales, no solo porque el último caducó en el 2012, sino porque debemos crear un marco sobre el que pivotar todo lo que aglutina el concepto de política social. Un marco que dé cobertura a las actuaciones concretas y específicas por áreas, un marco que debe proponer una agenda para la innovación en políticas sociales.

Innovación en los planteamientos, en la gestión, y en el abordaje. Porque la sociedad está cambiando y nos plantea nuevos retos. El envejecimiento, sea activo, sea en situación de dependencia. La brecha social. Las bolsas de pobreza, que en algunos casos se están cronificando. La falta de oportunidades para la juventud. La inversión de la pirámide poblacional, que afecta no solo desde el lado de la mayor demanda de atención social y sanitaria por la edad y porque se vive más, sino desde el lado de la Seguridad Social. Disminuye la población activa y además el empleo es más precario, lo cual exige actuar para garantizar el Estado del Bienestar. Y la corresponsabilidad en los cuidados y las labores domésticas, para que no sean las mujeres las que en mayor medida las asuman, sino para que la atención a la familia y al hogar sea una tarea compartida.

La respuesta a estos retos debe ser la de la socialdemocracia, que es cambiar las prioridades, el modelo de gestión, y además innovar. Para adecuarse a las realidades de la sociedad, entendiendo que la atención social es básica para cumplir con los principios de justicia social e igualdad de oportunidades.

La desigualdad no puede ser entendida como un daño colateral de la crisis económica. No tenemos porqué asumir como inevitable que haya trabajadores pobres. Hay distintas maneras de afrontar la crisis y distintas maneras de salir de ella.

Queremos que se aborden las políticas sociales desde la innovación como concepto de diseño, y desde tres maneras de trabajar sobre ellas. Que son la prevención, la actuación paliativa y la visión a largo plazo. Por desgracia, la prevención es la gran olvidada. Hay que poner énfasis en ese camino.

Además, defendemos que los recursos económicos destinados al ámbito social, no son gastos sino inversión porque también se genera empleo

Y creemos que hay que superar esa visión asistencialista para elevar la política social a espacios de relación con los usuarios y perceptores de emancipación, corresponsabilidad, inclusión y retorno social.

El otro elemento que ha de ser fundamental es la calidad. La calidad entendida  tanto desde el lado de la prestación del servicio, que ha de tener unos indicadores y criterios de calidad, como desde el lado de la calidad del empleo de quienes lo prestan. Este trabajo también debe tener unas condiciones dignas. Y esto se hace en los pliegos de los contratos para evitar que las ofertas económicas a la baja sea a costa de la calidad del servicio o del salario de los trabajadores y trabajadoras.

Quiero aprovechar esta reflexión para poner en valor al tercer sector. El tercer sector está destinado no solo a crecer sino a ser un referente en esta sociedad en la que se van a ir generando más necesidades. Pero además va a ser referente en la creación de empleo, como consecuencia de ello. Se ha de garantizar la financiación suficiente y la agilidad en los procedimientos.

Además, debe quedar bien fijada la integración del voluntariado en la tarea colectiva de atender la necesidad social.

Hace un mes ya tuvimos el pleno del empleo que nosotros seguimos defendiendo que es la mejor política social, y defendemos el empleo social protegido pero creemos que hay que adecuarse a la nueva realidad e ir más allá. Porque hay perfiles de población que requieren otro tipo de atención y tenemos que afinar más, vincular al servicio navarro de empleo todo lo que tenga que ver con ello, para trabajar en la atención individualizada, en la formación, en habilidades y en empleabilidad. Entendiendo que al ámbito laboral se puede llegar de distintas maneras y desde distintas circunstancias, y por eso el abordaje debería ser coordinado pero sobre todo desde la filosofía de la integración.

Consideramos que la empleabilidad debe ser un derecho al igual que la incorporación social.

Respecto a la inclusión social, los socialistas pensamos que debe tener en cuenta a cualquier colectivo en dificultad social, no solo a quienes padecen la falta de recursos económicos. Y eso debe contemplarse en el marco de una nueva estrategia navarra de inclusión social, que contemple, no solo los perfiles más tradicionales de la pobreza, sino las nuevas necesidades de la población, adoptando una visión preventiva, integral y de futuro.

En esta línea, la Renta Garantizada que va a plantear el Gobierno tendría que tener un enfoque que vaya más allá de cubrir las necesidades básicas. Debe poner el foco en el regreso al mercado laboral en todos los perceptores que no se encuentran en situaciones graves e incapacitantes para trabajar. Además, entendemos que debería contemplar la situación de los menores de manera específica. Hay que tener mucho cuidado con la posible desprotección, con que se descuelguen del colegio, con que no tengan la atención sanitaria al día, etcétera. Es decir, se trata de que los menores no hereden pobreza, ni exclusión y que en todo momento se considere su protección, integración y su calidad de vida.

Por tanto, en relación con esta renta garantizada, incidiríamos en las dos cuestiones: favorecer la empleabilidad y cumplimentar los salarios bajos para que no se pierda el vínculo con el mercado laboral y la consideración de manera específica de los menores.

Por cierto, no sabemos qué prometió el Consejero a la plataforma de la renta básica pero parece que los tiene un enfadados. Ya nos contará…

En materia de DEPENDENCIA; Reivindico la Ley de Promoción y Autonomía Personal y Atención a la Dependencia. Fue un hito para el avance del Estado del Bienestar de nuestro país. Los socialistas estamos orgullosos de esa ley, no así del desarrollo que ha tenido con el Gobierno del PP, que se ha dedicado a cortarle la financiación.

Hace una semana se hizo público que 1 de cada 3 personas con dependencia reconocida en España no recibe ninguna ayuda. Son más de 384.000 personas. Y 125.000 han muerto mientras esperaban su prestación. Así lo ha dicho la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales. Esta entidad le da a Navarra una nota de 2,9 sobre 10. Un suspenso en toda regla que tendrá que hacer reflexionar al Gobierno de Navarra. Esa nota tiene en cuenta variables como el gasto público, la lista de espera o el equilibrio entre prestaciones y servicios. Estamos muy lejos de la excelencia a la que hemos de aspirar.

En esta materia, no solo pensamos en las personas con derecho a prestación sino también en las personas cuidadoras, a las que el PP quitó la cotización a la Seguridad Social, algo que el PSOE ya ha planteado en el Congreso, también en su acuerdo de Gobierno, así que ya saben que si otras formaciones quieren, la semana que viene se puede poner en marcha.

Igualmente hay que incidir en la prevención. En toda política social, debemos tener en cuenta que anticipar y prevenir situaciones de necesidad social permite un abordaje mejor para la persona, que puede evitar o ralentizar situaciones peores. Pero también permite ser más sostenibles. Invertir en prevención, y por tanto en la autonomía de las personas, y también, y por qué no decirlo resulta un ahorro para las arcas públicas.

En relación con la discapacidad, es sin duda urgente elaborar un nuevo plan de atención a las personas con discapacidad que haga un abordaje global. Y que contemple la creación de unidades específicas para personas, por ejemplo, con discapacidad intelectual que tiene trastorno de salud mental. Es un ámbito claro de necesaria coordinación sociosanitaria porque si no, es imposible dar una respuesta adecuada e integral.

Además hay que dar pasos en la empleabilidad. No solo en el marco del empleo especial sino en cualquier tipo de empleo y en el autoempleo. Se trata de favorecer la autonomía todo lo posible.

Y hay que hablar y trabajar el espacio sociosanitario. Las necesidades de las personas no entienden de barreras administrativas ni de competencias. Es evidente la relación entre los servicios sociales y los sanitarios. En los casos de atención simultánea será preciso avanzar en la integración operativa de ambos servicios. Y en los de atención sucesiva habrá que fomentar la coordinación.

Creemos que la innovación sociosanitaria puede aportar mucho a cuestiones tan importantes como la atención temprana, la planificación de futuros personales, la teleasistencia, la atención domiciliaria con base tecnológica o los cuidados paliativos.

Los servicios sociales de base son un referente para la ciudadanía. Por cuanto son la puerta de entrada al sistema y la herramienta más cercana a las personas susceptibles de ser usuarias.

En estos últimos años asistimos a una creciente demanda de estos servicios, a nuevos perfiles de demandantes y también a nuevas casuísticas, muy relacionadas con las consecuencias de la crisis, y los servicios sociales de base se encuentran con dos problemas: 1 la saturación y la falta de recursos, y 2 el reto de dar un servicio más individualizado que permita afrontar mejor la nueva realidad social.

Por tanto, es preciso mejorar la eficiencia de estos servicios, modernizarlos, optimizar los recursos existentes y ampliarlos con más personal, porque ahora mismo tenemos a profesionales desbordados, en muchos casos a técnicos haciendo gestiones administrativas y por tanto, sin poder hacer intervención que es su principal cometido.

Proponemos en este apartado implementar una novedad que es la figura del profesional de referencia. De manera que a cada persona o unidad familiar que acceda al sistema se le asigne una persona que sea su profesional de referencia, de modo que se pueda trabajar en el carácter integral de los itinerarios de atención pero también la continuidad.

Además queda pendiente impulsar el desarrollo de los Centros de Servicios Sociales.  Ahora mismo solo están en marcha los de Estella y Tudela, pero el plan estratégico que venció en 2012 hablaba de su extensión a Tafalla, zona noroeste, zona noreste y Pamplona y Comarca. Entendemos que habría que retomar esa planificación y establecer un cronograma de implantación para avanzar en ese modelo aunque quizás debiéramos estudiar el modelo de gestión.

Antes he hablado de la calidad como uno de los elementos fundamentales para la prestación de buenos servicios y en esta línea, consideramos preciso elaborar la evaluación del Primer Plan de Calidad este mismo año. Y hacer un diagnóstico de la situación de los servicios sociales en esta cuestión, además de elaborar un Segundo Plan de Calidad para el año 2018.

Además, y esto parece más que evidente, es absolutamente necesario actualizar la cartera de servicios sociales para actualizar derechos, servicios y prestaciones.

Y apelamos al Gobierno a que presente una nueva Ley de Servicios Sociales para adaptarla a los nuevos tiempos y a las exigencias de calidad.

MENORES

Estos días seguimos conociendo informaciones que hablan del aumento de la pobreza infantil en España, y en Navarra la tasa de exclusión social en menores de 18 años es cinco veces superior a la media del total de la población. Casi 11.000 menores viven en hogares que se sustentan en la Renta de Inclusión Social.

Los menores, si no reciben una atención rápida e integral, corren serio riesgo de heredar la pobreza, la exclusión, de sufrir más enfermedades, de abandonar antes los estudios, de más problemas de socialización etcétera. Son, pues, la parte más vulnerable de una sociedad que a veces no visibiliza suficientemente, pero que está ahí y necesita de respuestas específicas.

Los socialistas creemos que hay que elaborar cuanto antes el Segundo Plan de Atención a la Infancia y Adolescencia en dificultad social, que contemple casuísticas como la diversidad étnica y las relaciones de género. Harán falta nuevos modelos de intervención y a poyo a las familias, sean biológicas o acogedoras.

De los COAS ya hemos hablado en este Parlamento, y solo queda reiterar la necesidad de habilitar más plazas porque las actuales son claramente insuficientes.

VIVIENDA

En cuanto a la vivienda, está claro que uno de los retos es poner a disposición de la sociedad alquileres sociales que permitan que las familias en situación más vulnerable tengan un hogar.

Habrá que ampliar el funcionamiento de la Oficina de Mediación Hipotecaria para abordar con este y otros recursos el problema de los desahucios.

También hay que mantener las ayudas a la rehabilitación para que las familias que no pueden cambiar de casa puedan al menos adecuar la suya, además de poder adaptarla en casos de dependencia o discapacidad.

La pobreza energética es un grave problema para muchas familias que, por su escasez de recursos tienen que vivir en condiciones infrahumanas o que directamente no pueden pagar las facturas. Los socialistas ya trajimos una moción a esta Cámara en ese sentido y aunque ya se están dando pasos en esa línea, hay que avanzar mucho más, no solo paliando esta realidad sino afrontando de manera estructural la necesaria transición energética, que permita contar con energía más barata y accesible para todo el mundo.

DIVERSIDAD

También defendemos una adecuada atención a la diversidad, entendiéndola no como problema sino como realidad que nos enriquece si somos capaces de integrarla.

Por eso, hemos planteado recursos específicos para el ámbito educativo, por ejemplo. Pero también la necesidad de elaborar una Ley Foral LGTB más.

Debemos contar en Navarra con una estrategia para luchar contra el racismo, la xenofobia y cualquier forma de intolerancia.

VIOLENCIA DE GÉNERO

Desde luego, seguiremos trabajando por prevenir y actuar contra la violencia de género. Es tremendamente doloroso ver cómo esta sociedad sigue sufriendo este terrible problema social. Hace falta educar, destinar recursos en lo social y en lo educativo pero también concienciar a todos los espectros de la sociedad para que haya un camino de trabajo común.

El PSOE ha pedido un pacto de Estado y todas las Comunidades Autónomas deberían manifestar su adhesión a la iniciativa dado el calado que tiene. Las comunidades gobernadas por el PSOE ya lo han hecho.

COOPERACIÓN

No nos olvidamos de otra cara de las políticas sociales. Que es la de ser solidarios también con aquellos que viven en países pobres o en vías de desarrollo pero que requieren de la cooperación de terceros para avanzar e impulsarse.

Por eso, tenemos que seguir colaborando con las entidades que trabajan en esos países y favoreciendo su propio desarrollo económico y social.

Hay que buscar fórmulas de financiación públicas y privadas para actuar sobre el terreno y contribuir también desde aquí al desarrollo.

Y voy terminando:

Tenemos como sociedad el reto de que la salida de la crisis se haga bajo parámetros de crecimiento justo y de garantizar los derechos y las oportunidades. El peligro es que la vulnerabilidad de hoy, se convierta en exclusión crónica mañana.

Innovación y calidad deben guiar los pasos de las políticas sociales. Las realidades del presente tienen poco que ver con las de hace diez años. Y por tanto no podemos responder ni con las mismas herramientas ni con los mismos recursos.

Para los socialistas, las políticas sociales deben ser prioritarias para cualquier gobierno, sea de Navarra o sea de España. Por eso, esperamos que el cuatripartito opte por la agenda social frente a la agenda identitaria, y que no se ponga de perfil y afronte la emergencia social con valentía. También esperamos que el próximo Gobierno de España sea sensible y cambie el rumbo emprendido por el PP, porque las necesidades no pueden esperar.

Las políticas sociales son justicia, son igualdad de oportunidades, son solidaridad, son corresponsabilidad y compromiso, son construcción común de una sociedad que debe contribuir al bienestar de su ciudadanía.

Y al hilo del bienestar de la ciudadanía, decía el artículo 13 de la Constitución de 1812

“El objeto del gobierno es la felicidad de la nación, puesto que el fin de toda sociedad política no es otro que el bien estar de los individuos que la componen”

Muchas gracias