13 Sep 2017 Innovación al peso

Llegada la altura de la civilización en la que nos encontramos, queda claro que la Innovación, presente en nuestras vidas desde antes de la aparición del homo sapiens, sigue su imparable camino evolutivo impregnando la totalidad de las acciones que desarrollamos las personas, ya sea en sociedad, en el trabajo o en nuestra propia familia. En ese recorrido natural, la Innovación va adelantándose a los tiempos descubriendo nuevas posibilidades que nos hacen la vida más fácil, el trabajo más eficiente e incluso el ocio más placentero.
La Innovación no entiende de localismos y se acopla a la globalidad de forma natural, lo que significa que, con independencia de dónde provenga un avance, un desarrollo o una evolución tecnológica, la demanda, en caso de éxito, será igualmente mundial. Dicho de otra forma, si no somos capaces de Innovar tendremos que salir fuera a comprar aquello que nosotros no hemos sido capaces de alcanzar, siendo la factura cara, muy cara.
Cuando un Gobierno, como el de Navarra, anuncia los millones de Euros que va invertir en I+D, lo primero que deberíamos hacer sería felicitarnos por la apuesta, para a continuación analizar si la inversión es al peso o realmente se está ajustando el tiro a la eficiencia, poniendo el foco en el futuro y en el próximo panorama empresarial navarro, que deberá responder a una serie de criterios que poco o nada tienen que ver con el que hoy aflora en el territorio foral.
‘Una nueva idea que genere un nuevo mercado’ es una buena definición del alcance que debería tener el término Innovación. La cuestión principal es que la idea resida y enriquezca nuestra comunidad y el mercado sea lo más amplio posible, llegando, en el mejor de los casos, a cualquier rincón del globo ¿Está alcanzando estos objetivos el Gobierno de Navarra con su propuesta de I+D? Esta es la pregunta principal que debemos hacernos y que trataremos de resolver en las siguientes líneas.
El último día del pasado mes de agosto el Gobierno de Navarra emitió una nota de prensa en la que anunciaba la concesión de ayudas por un importe de 11,15 Millones de Euros a 156 empresas forales, cifra que poco o nada nos puede decir, aun contrastándola con los 20 Millones que anunció el año pasado en términos poco comprables. Sin embargo, lo que si podemos deducir una vez leída la resolución es la clara intencionalidad de la ‘política de Innovación al peso’ en la que se ha embarcado el ejecutivo foral, un grave error que nos sitúa en un contexto de ausencia de estrategia I+D+i, que hoy puede ser suplida por anuncios, números y malabares, pero que mañana pagará la sociedad navarra en empleo y evolución.
Desde la felicitación a estas 156 empresas que se han trabajado las ayudas concedidas, la tarea del Gobierno de Navarra debería ser coordinar todos estos proyectos y posicionarlos en una misma dirección, apuntando a nuestras necesidades futuras -e incluso presentes- de la industria, agricultura, sociedad y educación, como por ejemplo, la maquinaria que recoge nuestras cosechas, la inteligencia que mueve nuestra industria o la tecnología que mueve nuestras vidas, todas ellas, salvo excepciones, adquiridas en el exterior a aquellos que en su día invirtieron en Innovación y hoy nos ven como sus generosos e ignorantes clientes.
Es urgente invertir esta situación, y coordinar, de una vez por todas, este envite que debe implicar a gobiernos, empresas, los centros tecnológicos, universidades y, por supuesto, a las personas. La realidad que se percibe es la de la cifra, la medalla y, como decíamos, la del peso, siendo imprescindible que entremos en el terreno del liderazgo de la Administración Foral para armonizar los esfuerzos de todos y cada uno de los están en la tarea de Innovar, y que serán, sin duda, los que mañana ofrecerán trabajo, prosperidad y bienestar a todos y cada uno de los que tengamos la suerte de seguir viviendo en Navarra.

Guzmán Garmendia
Parlamentario del PSN-PSOE