17 Nov 2017 El PSOE reclama “nuevos pasos en la prevención del tabaquismo en España”

Los socialistas inciden en la necesidad de mejorar la vigilancia y el cumplimiento de la Ley, promover los tratamientos para dejar de fumar, y proteger la salud frente a las consecuencias del tabaco, sobre todo entre los menores.

El Grupo Parlamentario Socialista ha registrado una proposición no de ley en el Congreso para avanzar en la prevención y el tratamiento del tabaquismo en España.

“Siete años después del avance que supuso la Ley 42/2010 en la prevención del tabaquismo en España es necesario seguir dando pasos en favor de la salud pública. Y nada más importante que proteger ante todo la salud de los menores y jóvenes frente a las consecuencias del tabaco y a las estrategias comerciales que les inducen a iniciarse en el consumo de tabaco”, afirma el portavoz socialista de Sanidad, Jesús Mª Fernández.

“Tras los enormes avances en reducción de la epidemia del tabaquismo, caminamos hacia un estancamiento en las cifras de fumadores y fumadoras. Esta proposición no de ley es necesaria para no dar un paso atrás en la protección de la salud mejorando, por ejemplo, la vigilancia y cumplimiento de la Ley de 2010, que no siempre ocurre, y apoyando a los fumadores y fumadoras que quieren dejar de fumar y que son por cierto, la mayoría”, ha subrayado la portavoz de la Comisión mixta para el Estudio del Problema de las Drogas, Mª Aurora Flórez

En la iniciativa se insta al Gobierno a trasponer al marco regulatorio español, con carácter urgente y al completo, la Directiva 2014/40 sobre productos derivados del tabaco, “dando nuevos pasos en la prevención del tabaquismo en España” y se reclama “hacer prevalecer la protección de la salud del menor frente al tabaco, limitando su uso en espacios restringidos o en actividades abiertas con gran presencia de menores; adoptar un plan para la monitorización periódica y sistemática del consumo y efectos del tabaquismo por parte del Observatorio de Salud; reevaluar, en colaboración con las CCAA, los programas de ayuda para abandonar el hábito de consumo del tabaco e intervenciones específicas para colectivos vulnerables -que incluyan apoyo económico para los tratamientos farmacológicos, acceso a aplicaciones digitales,…- así como fomentar la formación de los profesionales sanitarios; promover campañas de comunicación para la prevención del tabaquismo; adoptar junto a las CCAA criterios comunes y planes de vigilancia para el cumplimiento eficaz de la Ley; y revisar el impuesto sobre los productos del tabaco para homologarlo progresivamente con los países europeos con menores tasas de tabaquismo y entre las diferentes modalidades de tabaco”.