13 Abr 2017 Dejà Vu, la ley de dependencia no se cumple

MARIAN SÁINZ (Secretaria de Política Social y Bienestar del PSN-PSOE) Diario de Navarra – “Dejà Vu”, ya lo hemos visto antes. Esa es la historia que se repite día a día con la atención a la dependencia. Una historia de falta de compromiso, de falta de financiación y de derogación de artículos de la ley, algo que hemos denunciado públicamente.

Pero nada es casual. Porque al Gobierno del PP no le interesan las personas. Una vez más lo demuestran en las partidas asignadas en los presupuestos del estado. El proyecto de presupuestos generales del estado 2017 abandona a 341.301 dependientes en lista de espera y 90 de ellos seguirán falleciendo cada día sin recibir los servicios a los que tienen derecho.

El cacareado aumento del gasto en esta materia en los PGE 2017 se cifra en 100 millones de euros. Los acuerdos, de investidura primero y sobre dependencia en concreto, aseguraban, cuando menos, la vuelta a la financiación estatal previa a los recortes de 2012, lo que se estimaba en unos 450 millones además de otras medidas

Incorporar 100 millones de euros en la partida de la Seguridad Social (transferencias a las comunidades autónomas para atención a la dependencia por el nivel mínimo garantizado) no supone absolutamente nada. ¿Alguien se cree que con esa cuantía se pueden compensar años de recortes y de insuficiencia presupuestaria?

Es papel mojado porque ni siquiera se asegura que dichos fondos se transfieran al nivel autonómico. Cabe recordar que para recibir un euro del Estado, las autonomías deben acreditar cinco euros de gasto en personas atendidas (algo que hoy no pueden cumplir como consecuencia del modelo de financiación).

Hace solo unos días, exactamente el 28 de marzo de 2017, el Pleno del Congreso rechazó con el voto en contra del PP y la abstención de Podemos una proposición no de ley del Grupo Socialista para reponer el derecho de las personas cuidadoras no profesionales del sistema de Dependencia a que las cotizaciones a la Seguridad Social corran a cargo de la Administración General del Estado, un “derecho que les fue arrebatado por el Gobierno del PP”.
Se trataba de una reivindicación que no hemos dejado de plantear los socialistas desde que, en julio de 2012, el PP decidiera eliminar las cotizaciones a la Seguridad Social a cargo del Sistema para quienes se ocupaban de atender en el ámbito familiar a las personas en situación de dependencia. Tomaron la decisión, tajante, dramática e injusta de eliminar el derecho a las cotizaciones de Seguridad Social de los cuidadores no profesionales, mayoritariamente mujeres –el 92% lo son-. Con ello, privan a estas mujeres de la posibilidad de tener una pensión el día de mañana. Con esta medida, no sólo les han arrebatado el derecho a cotizar, sino que también han pisoteado el reconocimiento social a su labor y les han privado de tener, en el futuro, una pensión. Esta es la realidad latente que se repite una y otra vez.

Lamentablemente este Gobierno sigue entendiendo esta política como un gasto incómodo y no como una inversión social necesaria, oportuna e inteligente. Si no van a cumplir la Ley, que la deroguen.

Es indignante y cruel porque supone que las administraciones seguirán incumpliendo la Ley y vulnerando derechos subjetivos. En lo que resta de año fallecerán 35.000 personas que tenían un derecho reconocido sin recibir servicios o prestaciones. Eso sí, bajará la «lista de espera».

Estas palabras suenan fuertes pero son la realidad que durante días, meses y años se están denunciando ante la sociedad , porque es la sociedad quien la demanda y este Gobierno sigue sin escuchar ni querer oír. Olvida el PP con facilidad el rostro de las personas.

En Navarra, siguen sin cumplirse los plazos establecidos para reconocimiento de la prestación, y, si bien es cierto que el Gobierno de Navarra ha puesto más personal a disposición de estas tareas, tras las reiteradas peticiones del PSN-PSOE, y se ha mejorado en los tiempos de valoración, sigue siendo un esfuerzo insuficiente porque sigue habiendo muchísimas personas que no son atendidas en tiempo y forma. Y sigue quedando el reto de primar los servicios a las ayudas económicas, como contemplaba el espíritu de la Ley de Dependencia. Algo que se hace especialmente importante para atender por ejemplo a moderados y para incidir en las acciones de prevención.

No nos cansaremos de pedir al Gobierno de España que cumpla, que presupueste financiación suficiente para que las CCAA reciban lo que les corresponde, y al Gobierno de Navarra le pedimos también, como venimos haciendo, que no deje a la dependencia en un segundo plano porque las personas vulnerables lo son por igual, independientemente del porqué.