10 Mar 2016 CHIVITE PIDE UNA NUEVA LEY DE SALUD PARA LOS 25 PRÓXIMOS AÑOS, MODERNA Y QUE GARANTICE LA COBERTURA UNIVERSAL SIN BARRERAS

La portavoz socialista de Salud, María Chivite, ha visto aprobada por la unanimidad del Parlamento su propuesta de elaborar una nueva Ley Foral de Salud, que defina un nuevo modelo público para los próximos 25 años y que permita a nuestra Comunidad afrontar los nuevos retos y los viejos problemas del sistema público.

Ha trasladado al resto de grupos parlamentarios la invitación del PSN-PSOE para elaborar conjuntamente una ley moderna, que incorpore el nuevo concepto de salud y de su gestión, y que ponga el acento en la disminución de las desigualdades en salud, en la promoción de la educación y de la prevención y en la importancia de la atención primaria, entre otros aspectos.

Ha defendido un nuevo sistema más transversal y eficiente,  sobre un principio de equidad que garantice el derecho a la cobertura universal y a la igualdad en el acceso a las prestaciones sanitarias, sin barreras de ninguna naturaleza.

“Debemos entender la equidad como un factor que nos permita corregir las desigualdades en el acceso a las prestaciones, tanto en lo relativo a la oferta de servicios y prestaciones públicas, como a la facilidad de acceso a las mismas”, ha señalado.

Ha apostado por la profesionalización y democratización de la gestión de los recursos, con participación de los profesionales, sobre los principios de transparencia, evaluación y rendición de cuentas, con reglas de Buen Gobierno.

Chivite ha pedido también redefinir la cartera de prestaciones y blindarla contra futuros copagos, así como revisar una zonificación que data de 1986.

Ha invitado a debatir sobre cómo regular los conciertos, incorporar el derecho a la objeción de conciencia, potenciar la salud mental o modernizar las tecnologías y procedimientos en la cartera de prestaciones, con criterios de evidencia científica, equidad y coste-efectividad.

Ha reconocido que el reto es complicado, pero ha recordado que también lo fue para el consejero de Sanidad que estuvo trabajando con los grupos parlamentarios durante meses para acordar una ley que ha cumplido ya 25 años.