04 Abr 2017 CHIVITE PIDE AL GOBIERNO QUE RECTIFIQUE EL DECRETO DEL EUSKERA Y GARANTICE QUE EL USO RESPETA LA REALIDAD SOCIOLINGÜÍSTICA Y LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES

La portavoz parlamentaria del PSN-PSOE, María Chivite, pide al Gobierno de Navarra que rectifique respecto al decreto que regula el uso del euskera en las administraciones públicas, y que garantice que el contenido respeta la realidad sociolingüística de Navarra y la igualdad de oportunidades en el acceso a la función pública. Chivite señala que un Gobierno debe velar por el interés general y hacer normas en función de la realidad social. En el caso del borrador de decreto, dice, ninguna de las premisas se cumple. Y buena muestra de ello es lo que dice la propia encuesta encargada por el Gobierno que señala que el 87 por ciento de la población navarra no sabe euskera. No tiene explicación, dice la portavoz, que se haga una norma para favorecer a una minoría, en contra de la realidad social y de la realidad sociolingüística. Además, dice, parece no hacer gustado a nadie, porque a unos se les queda corto, a otros, la mayoría, les parece un exceso, e incluso hay quien dice que discrimina a quienes accedan a un empleo público con perfil lingüístico.

Chivite recuerda que navarra no es bilingüe y que por tanto el euskera no es lengua cooficial, sino propia, que es otro concepto. Por eso, dice, hay que respetar esa realidad, aunque no sea la que le gustaría al Gobierno. Lo que no se puede es querer tratar a esta Comunidad como si fuera euskaldún, cuando no lo es, ni favorecer a la hora de acceder a un empleo público a quienes conozcan la lengua por encima del resto.

La portavoz socialista muestra el respeto del partido por el euskera, y pide al Gobierno que no lo use como herramienta política, que respete que se elija en libertad y que se proteja sin imponer ni obligar ni creando necesidades ficticias.

Respecto a la incorporación de nuevos municipios a la zona mixta, la portavoz ha reiterado que los datos del Gobierno reflejan bien a las claras cómo es Navarra y que son una minoría los que hablan euskera. Y que esas incorporaciones deberían hacerse conforme a esa realidad y con la información a la ciudadanía de lo que implica y con su participación, porque algunos consultan lo que les interesa pero obvian lo que saben que puede serles menos favorable. En todo caso, dice Chivite, cuando se elaboró la zonificación se hizo con base en estudios y ahora, cualquier cambio, debería igualmente corresponderse con la realidad, la demanda y datos objetivos.

Señala que es legítimo por supuesto lo que acuerde un Ayuntamiento, pero la cuestión es que algunos quieren gobernar en contra de la realidad, en favor de una minoría, a sabiendas de que pueden perjudicar a la mayoría que, por ejemplo, si no sabe euskera, puede quedarse sin poder optar a trabajar en el Ayuntamiento.