28 Abr 2016 CHIVITE EXIGE AL GOBIERNO MÁS INVERSIÓN EN PERSONAL E INFRAESTRUCTURAS PARA MEJORAR EL SERVICIO DE URGENCIAS DEL HOSPITAL DE TUDELA

La portavoz del Grupo Socialista en el Parlamento de Navarra, María Chivite, ha denunciado que los problemas del servicio de urgencias del Hospital de Tudela no son una prioridad para el Gobierno de Barkos, y le ha exigido una mayor inversión para subsanar las deficiencias estructurales que se suceden en el tiempo.

Ha afirmado que los trabajadores y trabajadoras del servicio se sienten abandonados, porque los problemas permanecen durante años sin que nadie les dé una solución, por lo que ha pedido al Gobierno Navarra que adopte medidas urgentes y no mire para otro lado como hizo UPN.

Chivite ha precisado que, además de acometer mejoras en gestión y en organización, el servicio de Urgencias del Hospital de Tudela reclama una solución a sus problemas de infraestructura, como la falta de una sala de espera para las camillas, y a la escasez de personal.

“Se necesita un cambio que no ha llegado con este Gobierno, que sigue empleando los mismos escasos recursos que UPN y no soluciona los problemas estructurales y de fondo”, ha declarado Chivite.

Ha admitido la incorporación de nuevos equipos técnicos, como el mamógrafo o el nuevo quirófano, pero ha denunciado que están infrautilizados porque falta del personal necesario, como consecuencia de una política de sustituciones que ha calificado de cicatera.

Ha recordado al consejero de Salud que el problema no se soluciona cesando al jefe del servicio o recomendando a los trabajadores y trabajadoras que no hablen con los medios de comunicación sobre la situación que padecen, sino aumentando los recursos públicos para mejorar el servicio.

“Le pido que haga caso a los trabajadores y trabajadoras, y no al gerente, que viene al Parlamento a decirnos que todo va muy bien”, ha declarado.

Chivite ha subrayado la importancia de mejorar el servicio normal de urgencias de Tudela, porque contribuiría a reducir el número de pacientes que acuden directamente al hospital y se aliviaría la presión asistencial sobre el servicio.