Sala de Prensa Opinion

En este apartado existen diferentes opciones al visualizar las Opiniónes. A continuación detallamos una leyenda de los iconos que puedan encontrarse:

  • videos relacionadosvideos relacionados
  • descarga en pdfdescarga en pdf
  • audios relacionadosaudios relacionados
  • enviar noticiaenviar Opinión
  • fotos relacionadasfotos relacionadas
Búsqueda de noticias

Selecciona el intervalo de fechas que te interese buscar

AMISTADES PELIGROSAS

08/10/2011

AMISTADES PELIGROSAS

Fabricio de Potestad Menéndez
Médico-Psiquiatra

DIARIO DE NOTICIAS
Uno es que los ve venir, con perdón. No hablo de la película dirigida por Stephen Frears y protagonizada por Glenn Close y John Malkovich, sino de la democracia ficción. Es decir, de la compleja cohabitación de los ricos del Mercedes-Benz con los pobres del zascandileo. Tal que un día comprendí, tarde como siempre, la difícil viabilidad de determinados acuerdos políticos. Es obvio que los socialistas que viven en pecado, pues han legalizado el aborto inducido y el casorio entre homosexuales, difícilmente pueden entenderse con una derecha que cabrea a los trabajadores, asusta a los parados, privatiza hasta las palomas del Monumento a los Fueros de Navarra, no condena el régimen franquista y trata de poner la religión como asignatura obligatoria y con la misma puntuación que Arquímedes y su famoso principio. Claro que la derecha tiende, por esencia, a creer que con tal de gobernar ningún problema le va a parar sus pies de charol.
       El buen entendimiento de UPN con el PSN, tras su ruptura con el PP, se ha visto ensombrecido por los traqueteos de la nueva directiva regionalista, que parece no ser proclive a la aburrida seriedad de los acuerdos provincianos y se acendra en los pactos puros, acuerdos de acuerdos, o grandes alianzas nacionales. La actitud de UPN ante la política de pactos domésticos tiene un componente populista y festivo; pero también tiene un ingrediente apocado que contradice la política meritoria y ambiciosa. El mundo minutísimo de las cosas humildes y locales se le queda pequeño, por lo que aspira, como mínimo, a algo más elitista: la pomada nacional. Esto es, a pactar con el PP. Y ese proceso natural y lógico de ascender a los altares políticos junto con los suyos es lo que uno llamaría expansión y eucaristía de la política. No podemos obviar que quien tan alta vida espera, acaba aburriéndose de la Plaza Príncipe de Viana y quiere cambiarla por vistas al Paseo de la  Castellana.
       Este mes que ya se adentra en el otoño profundo, ilustrado de desavenencias estivales entre UPN y PSN, ha sido el mes más representativo del verano que nos ha calentado. Y uno, entre connotaciones literarias, ocio blando y recortes sociales cegatos y poco populares, imagina a UPN como el grupo representado en ese cuadro de Eugène Delacroix: “La libertad guiando al pueblo”, aunque, por supuesto, todo ello con una guía mucho más recatada. Y es que UPN va recubriendo decisivamente todos los actos de su todavía breve mandato presidencial con una asonada tras otra, porque, en el fondo, no quiere cohabitar con los socialistas, traicionando su querencia aznarista, sino con la derecha, que le hace más uniforme y excesivo. Lo suyo no son las minucias, esos acuerdos locales y sin trascendencia, sino los grandes proyectos nacionales, pues no disfruta con la moderación, sino con los grandes hechos, que siempre tienen más continuidad y fuerza para novelar cualquier día sus dilatadas memorias, que se remontan a 1936, según el calendario gregoriano. Vamos, que los acuerdos con el PSN son cosa de cercanías, meras bagatelas.   
        Estuve más de una vez al costado de esa poderosa tiniebla de poder que es la entereza invariable y ávida de UPN, respiré su temperatura municipal y ahora añoro su oposición allá por el ayuntamiento de Pamplona. Esa temperatura acoge la dureza y el autoritarismo de un partido mediático e insaciable que va a más. Si Navarra se gobierna sólo por la derecha, habrá Museo de los Sanfermines. Y es que como decía aquella rumba catalana de Los Manolos: UPN tiene poder...
       En fin, ya ven ustedes que esta democracia navarra, muy dada a los pactos difíciles, se está resolviendo por su sitio. Quiere decirse que las querencias naturales vuelven a funcionar en nuestra política de autonomía provinciana. O dicho de otra manera, la derecha regionalista va forjando su provechosa comunión con la derecha nacional. Luego se la traerá aquí para que le gane las próximas elecciones autonómicas y municipales. Por su parte, el PSN intenta, cual equilibrista, mantenerse leal a los acuerdos firmados, pero la palpitación de la calle se lleva mal con el elitismo enfático de la ultraderecha nacional.
        En fin, uno que no es un irresponsable, aunque haga todo lo posible por parecerlo, es consciente de que la división extrema entre derecha e izquierda no sólo es arcaica, sino que, incluso, puede ser un serio obstáculo para la concordia social. Si se mantienen sistemáticamente dos posiciones enfrentadas, puede comprometerse el consenso necesario en cuestiones de interés general. Una hostilidad permanente, más allá de cualquier otra consideración, contribuye a levantar dos bloques antagónicos que, si no se hacen ninguna concesión, puede quebrar gravemente la cohesión social. Sin embargo, mientras los socialistas viven de la quimérica metáfora de la sociedad benefactora, la derecha, aupada en su euforia originaria, se ha montado una nueva cruzada que viene a rescatar a España del caos en el que está inmersa. Claro que la burguesía no pretende precisamente acoger al desfavorecido en el regazo áureo de la fraternidad, sino darle limosna. No trata de reconocerlo como igual y compartir con él lo mucho que tiene, sino marcar la diferencia con la caridad y llevarlo a misa de nueve, porque a la doce asiste ella. Vamos, que no le va la cellisca de la calle. Y quién sabe, cualquier día Navarra permite una lectura más hegeliana de la política y es posible un acuerdo entre fuerzas progresistas.


   Fabricio de Potestad Menéndez
   Médico-Psiquiatra.

 

Acceso a descarga en HQ

Suscríbete al Boletín 'ENFOQUE'

Lo más visto