Anai Astiz Medrano
Secretario de economía de la Ejecutiva del PSN-PSOE
Que Roberto Jiménez, secretario general del PSN-PSOE, no le guste al Sr. Julio Pomés no tiene especial relevancia, como tampoco la tiene, sensu contrario, que le guste la Sra. Barcina. En temas de gustos respeto en todo caso. La vida desarrolla grandes ironías. No necesariamente una manifestación de adhesión hacia un tercero sirve de ayuda y soporte de otras voluntades ajenas hacia el apoyado. Dicho coloquialmente, hay amores que matan.
Pensar de manera mecánica que la expresión del gusto personal hacia otro, le ayuda o le denosta, manifiesta inmodestia en su versión más leve y egolatría en su versión más aguda. Todos con nuestros apoyos, o con su negación, trasladamos nuestra mayor o menor credibilidad fruto de nuestra reputación. También conforma nuestra condición humana el intento personal de hacer méritos. Todos buscamos espacio bajo el sol y algunos con notorias volteretas de reubicación. Así que sobre los gustos y opiniones del Sr. Pomés, expresados en su artículo Barcina y Jiménez, todo mi respeto. Pero permítanme algunas precisiones sobre hechos y datos.
Estoy seguro de que no le parecerá mal el mensaje que de forma recurrente Roberto Jiménez viene trasladando a la sociedad, al Gobierno de Navarra y a UPN, de que si es buena y necesaria la estabilidad institucional y económica en Navarra por sí misma, en la actual situación de crisis europea y global resulta imprescindible. Y que lo mismo ocurre respecto a España y su gobierno. Y que no es comprensible la actitud del PP cuando estamos hablando de país y no de ventajas electorales.
Pero el sr. Pomés, cuando habla de despilfarro en Navarra debería ser coherente. De existir ese supuesto despilfarro -qué gratuitas son a veces las palabras- debiera achacárselo, en todo caso, a quien corresponde: al Gobierno de UPN. Es casi una perogrullada tener que recordar que no somos los socialistas quienes estamos en el Gobierno y que es éste quien ejecuta y controla los Presupuestos. Unos presupuestos que en el año 2009 tuvieron un déficit de 151,60 millones de euros. De ellos, 80,60 fueron de menos ingresos, sobre los que nada hemos dicho ya que eran una previsión. Pero los 71 millones de deslizamientos del gasto son el resultado, cuando menos, de una inadecuada gestión de seguimiento y control. Sólo al Gobierno de Navarra le es imputable. No valen unos discursos para el gobierno de España y otros discursos de oportunidad, para eludir la responsabilidad en Navarra. Aún cuando los haga su apoyada Sra. Barcina. El PSN-PSOE nunca se ha apartado de negociar y asumir cuantas medidas han ido siendo necesarias para acomodar los gastos a los ingresos. Baste recordar la reserva presupuestaria de 2008.
En cuanto al Presupuesto de Navarra de 2010 es cierto que desde el PSN-PSOE insistimos, con base en las previsiones macroeconómicas iniciales, en pedir una ampliación presupuestaria del 2,5% sobre el techo planteado inicialmente. Así se hizo. Pero déjense de historietas sobre cómo "obligamos" al Sr. Miranda. Dicho incremento pactado entre las dos partes conllevaba como recoge el acuerdo que "dado que es voluntad de las partes el control del déficit público en las Cuentas de la Comunidad Foral de Navarra, la ejecución del gasto presupuestario de 2010 se acompasará a la evolución de los ingresos tributarios que se registren a lo largo de dicho ejercicio".
Más aún. Somos tan responsables y rigurosos los socialistas del PSN-PSOE que ahora estamos trabajando con el Gobierno para reducir en 100 millones de euros la ejecución del conjunto de las partidas de gasto del presupuesto. Y no porque se vaya a gastar menos sino porque es necesario obtener dicho colchón para cubrir el déficit estructural de Gasto originado por una incorrecta presupuestación del Gobierno de Navarra y evitar que también el presupuesto 2010 se deslice, por el lado de los gastos, por encima del límite aprobado. Comprenderán que puesto que tenemos que tragarnos este sapo -ajeno a nuestra responsabilidad- y sólo porque es necesario para la sostenibilidad de las Cuentas Públicas de Navarra, pidamos al menos que las impertinencias sean las justas. En los temas institucionales, presupuestarios y económicos en el PSN-PSOE, liderado por Roberto Jiménez, sólo van a encontrar rigor, coherencia, compromiso y lealtad con Navarra, con España y los ciudadanos. Y los amores o desamores que cada cual exprese son cosa suya.