El secretario general del PSN admite que pagar 90 millones por los terrenos de Guenduláin es un precio excesivo. "No es ésa la propuesta de mi partido", insiste Roberto Jiménez que, sin embargo, asegura que no se trata de un cambi
El secretario general del PSN no es ajeno a la polémica que ha creado la propuesta de su partido para recuperar los terrenos de Guenduláin. 90 millones son mucho para un terreno rústico, y más en un momento de crisis como el actual. "Entiendo la preocupación en un tema tan sensible. Quizá no explicamos bien nuestra postura", afirma Roberto Jiménez, que quiere dejar claro que "en ningún caso" pretende ayudar a los promotores. Dice que cuando Samuel Caro habló de pagar 90 millones por los derechos edificatorios lo hizo "de forma aleatoria y basándose en los criterios del concurso de 2005", pero no como una propuesta firme del PSN. "Hablamos de recuperar una reserva de suelo para el futuro, no de regalar nada a nadie", insiste el líder socialista, que cree que "habrá que estudiar bien" el valor de los terrenos de Guenduláin. "No es un cambio de postura. Es lo que venimos diciendo desde 2005", subraya.
Les han llovido las críticas.
Entiendo la preocupación de la gente en un tema tan sensible. Es lógico que los ciudadanos vean mal que se haga un regalo a quienes han ganado cantidades ingentes de dinero durante estos últimos años. Pero el PSN no quiere regalar nada a nadie. Lo que nosotros proponemos es que el Gobierno de Navarra se haga con una reserva de suelo como es su día lo fueron Mendillorri y Sarriguren para poder liderar la política de vivienda. Pero siempre pagando un precio justo.
¿90 millones por un suelo rústico es un precio justo?
Esa fue una estimación que el portavoz parlamentario [Samuel Caro] dio de forma aleatoria, tomando como referencia el concurso que organizó en Gobierno foral en 2005, y en el que se valoraba el terreno en 30 euros el metro cuadrado. Pero no tiene que ser esa la cifra ni la fórmula de pago. Habrá que estudiarlo bien.
La situación del mercado ha cambiado mucho como para tomar de referencia el precio fijado hace cuatro años.
Es evidente. Hay una nueva ley de suelo, y la situación económica es otra. Así que ahora el valor de ese terreno es menor que hace cuatro años. Por eso digo que la cifra de 90 millones no tiene por qué ser esa, ni mucho menos.
¿Para qué recuperar esos terrenos si no hay previsión de construir ahora?
Yo no creo que haya que construir en Guenduláin. Es una mala operación, siempre lo hemos dicho. Lo que hay que hacer es cerrar primero la comarca, y guardar esos terrenos como reserva para el futuro. Si se hubieran hecho las cosas bien desde el principio, no estaríamos hablando de esto.
¿No se está yendo al rescate de unas empresas concretas?
Yo no quiero ir al rescate de nadie. Podemos hablar del sector, podemos hablar del empleo y de la necesidad de vivienda de los ciudadanos, pero de salvar la vida a nadie no. Insisto, no se trata de regalar nada a nadie. No soy partidario de pagar 90 millones por Guenduláin. Habrá que hacer otro tipo de cálculo. Los promotores y constructores tendrán que asumir que van a perder dinero.
¿Le han pedido ayuda los promotores?
Yo no he hablado con los promotores, y no creo que nadie de mi partido lo haya hecho.
¿Hay preocupación en las entidades bancarias por lo que pueda ocurrir con los créditos que dieron a esas promotoras?
Lo desconozco.
¿No es un recurso fácil apelar a los puestos de trabajo?
No hago demagogia. Pero hay que ser realistas y reconocer que el sector ha doblado el número de desempleados en un año. Y en el mundo de la construcción hay mucha mano de obra indirecta, muchos gremios que están sufriendo de una manera muy importante la crisis.
Pero la medida, insisto, a quien beneficia es al promotor. El empleo se pueden mantener sin necesidad de recuperar Guenduláin.
No voy a negar que esto favorece al sector, pero hay que ayudarle para que garantice la actividad y el empleo. En cualquier caso, quiero decir que las empresas que han ganado mucho dinero tienen que ser corresponsables. No se puede ganar cantidades ingentes de dinero y luego socializar las pérdidas sin garantía alguna de empleo.
Es lo que parece que se quiere hacer.
Soy consciente de que es un tema muy sensible. Es normal que la gente se enoje con quienes han ganado tantísimo dinero con codicia, con avaricia. Y no sólo constructores, los propietarios de suelo son los que han ganado un montón. En Guenduláin, el que ha pegado el pelotazo ha sido el Conde. Pero, insisto, no es eso lo que propone el PSN.
Parece más bien que lo que está haciendo es corregir su postura.
Quizá no explicamos muy bien la posición, pero no hemos cambiado de criterio. Ya en 2005, cuando nació la idea de Guenduláin, dijimos que apoyaríamos la operación si se compraba el suelo con dinero metálico para una reserva. Se puede mirar la hemeroteca. Y seguiremos siendo coherentes. El tiempo dará y quitará razones.
¿Y a quién se la va quitar?
Evidentemente, la responsabilidad es del Gobierno que hizo esto, con un consejero a la cabeza. Él hizo el concurso y luego una mesa de contratación la adjudicó ante otras ofertas. Pero al final se tendrá que hacer como dijimos los socialistas el primer día.
¿Van a llevar esto al Parlamento?
Primero hay que madurarlo bien. No es algo que haya que resolver de hoy para mañana. Pido tranquilidad y confianza con este tema. Aquí nadie se va a llevar dinero de nadie, y menos ahora. El PSN es una garantía para ello.
¿No han asumido un desgaste político que correspondía al Gobierno?
No me arrepiento de apostar por resolver problemas, aun cuando puedan tener un coste político.
¿Siguen queriendo que las cooperativas puedan adjudicar VPO?
Lo que queremos es favorecer el cooperativismo. Quienes quieran constituir una cooperativa, que la constituyan. Es un derecho constitucional.
La capacidad de crear una cooperativa no la tiene cualquiera.
No estoy de acuerdo. En Mendillorri o Ermitagaña, por ejemplo, se hicieron muchas. El cooperativismo es bueno para resolver este problema. Como lo son los avales del 20% para los demandantes de VPO. Esa, por cierto, es una propuesta del PSN.
Pero es evidente que favorecer la creación de cooperativas beneficia a quien tradicionalmente las ha constituido. Y esos son los sindicatos.
No estoy de acuerdo. Se ha querido llevar este asunto a los sindicatos, pero no, una cooperativa la puede constituir cualquiera. Pero para eso hace falta una actitud proactiva.
¿Y se puede garantizar que todo el mundo tenga las mismas oportunidades para acceder a esas viviendas?
Todos tendrán que estar dentro del censo único, y primará la puntuación. Habrá que dar garantías para que haya trasparencia. Pero esa es una cuestión de reglamento, no de ley.
Al final, se está intentando fomentar un sector claramente sobredimensionado y responsable, en gran medida, de la crisis actual.
La realidad es la que es, y el que no lo ha hecho bien lo va a pagar. Y es así como debe ser. Pero la situación de Navarra no es la misma que en otras zonas de España, donde la oferta es superior a la demanda. Aquí es una oportunidad como medida de choque. Porque hay demanda, y eso genera empleo.
Pero volvemos a lo mismo, a sostener la economía con la construcción y el consumo interno.
Comparto que éste no es el modelo productivo al que tenemos que tender. La productividad, evidentemente, no está en la construcción. Pero se puede utilizar como una medida de choque.
"BARCINA TIENE QUE DECIR SI PIENSA COLABORAR CON EL PSN O CON EL PP, PORQUE CON LOS DOS ES IMPOSIBLE"
Los analistas económicos se empiezan a dividir entre quienes creen que la crisis ha tocado fondo y quienes dicen que la salida sigue muy lejos. Jiménez, por si acaso, se sitúa entre ambos extremos, convencido de que la crisis "es grave" pero "vamos a salir". "Nos ha pillado a todos con el pie cambiado", admite, confiando en que las medias aprobadas en Madrid y Pamplona van a empezar a tener efecto muy pronto.
Navarra se acerca ya a los 40.000 parados. ¿Llegaremos a los 50.000?
Es muy aventurado, y quiero pensar que no. Las medidas económicas del Gobierno de Navarra y del de España se tienen que empezar a notar ya. Además, la fortaleza de Volkswagen y la marcha del sector agroalimentario pueden ayudar a que eso no ocurra.
Miranda dice que el Plan Navarra creará 65.000 empleos, y Roig habla de pleno empleo en tres años. ¿No se están exagerando las virtudes de las medidas del Gobierno?
En estas circunstancias hablar de pleno empleo me parece un atrevimiento. Las medidas que se han aprobado son buenas, pero habrá que lanzar otras nuevas, y dar mayor celeridad a las que están en marcha. La autocomplacencia no es buena, hay que ser humilde.
¿De la crisis se puede salir sin el TAV?
El TAV es una preocupación de la sociedad navarra, y también del PSN. Estamos trabajando para que sea una realidad.
Pues no se nota mucho.
No voy a negar que me hubiera gustado que el convenio estuviera firmado. Pero puedo garantizar que se va a firmar más pronto que tarde.
Es lo que llevan diciendo los últimos dos años.
Entiendo que piense así. Pero esta es la buena. Tengo algo más que una convicción. Pero deje que sea cauto. Los ritmos del Gobierno de España son los que son.
¿Habrá acuerdo antes de las elecciones europeas?
Espero que sí.
Alguno verá interés electoral.
Si no se firma mal, y si se firma es por las elecciones. Seamos serios y pensemos en lo que es bueno para Navarra.
¿Le sorprendió que Pedro Solbes cuestionara la viabilidad del Convenio Económico para financiar el TAV?
No, por que no dijo nada que no se hubiera dicho antes. Aunque me hubiera gustado que, además del problema, hubiera dado la solución. El Convenio es válido, pero no hay que sacralizarlo. Si hay otra alternativa, bienvenida sea.
En cualquier caso, Solbes les dejó a los pies de los caballos.
No lo creo. La sociedad navarra sabe que el PSN está comprometido con este proyecto, y el Gobierno Zapatero también.
¿Ha hablado con Patxi López?
Sí, y lo he visto con mucha ilusión, con las ideas claras. Espero que haga un buen Gobierno.
¿Pactar con el PP no va en contra de la transversalidad y consenso del que habló el PSE antes de las elecciones?
A mí lo que me llama la atención es que se diga que en Euskadi el PSE va a ser rehén del PP, y que en Navarra el PSN es sumiso a la derecha. Las dos cosas a la vez no pueden ser. Además, aquí, el nacionalismo quería formar gobierno siendo la segunda fuerza, pero que en Euskadi hagan lo mismo, es malo. Hay que asumir las cosas con normalidad.
Tan contradictorio es eso como que Ferraz deje hacer al PSE lo que no le dejó al PSN.
Hay elementos sustancialmente distintos. En Navarra éramos la tercera fuerza, y se planteaba un gobierno de coalición a tres. La fórmula de López es la que yo defiendo para Navarra.
¿Descarta un Gobierno de coalición?
No me gusta, siempre surgen tensiones internas. El Gobierno tiene que estar más cohesionado y debe haber confianza. Aquí, con dos socios, y uno de ellos sólo con dos parlamentarios, ya existen tensiones. Imagínese en un Gobierno de otra naturaleza.
Tensiones fomentadas por el PSN.
Se ha intentado trasladar eso, y no es verdad. Hay tensiones con CDN, pero porque gestionan Vivienda y Educación en un Gobierno conservador. Lo mismo pasa con Salud, que no es de CDN.
En cualquier caso, no puede pretender que alguien con los mismos escaños que usted le regale el Gobierno.
El PSN aspira a ser la primera fuerza política, y está en condiciones de pelearlo.
¿No es muy optimista? Ahora son la tercera fuerza a 10 parlamentarios de la primera.
Estamos en disposición de modificar esa situación. En Navarra hay una pulsión de cambio, pero tranquilo y no traumático. El Gobierno está agotado, tanto lo que hay como lo que pretende venir, que es lo mismo, o peor. Es un giro a la derecha.
¿Lo dice por Barcina?
Me parece que supone un giro a la derecha. Es más conservadora y menos dialogante que Sanz.
Veo que ya ha empezado la campaña de desgaste.
No es un campaña de desgaste. Barcina defiende los intereses de los conservadores, y su talante no es precisamente negociador. Se puede ver día a día en el Ayuntamiento. Además, ella misma ha reconocido que tiene muchas querencias hacia el Partido Popular. Por cierto, tendrá que decir si aspira a colaborar con el PP o con el PSN. Con los dos es imposible.
¿Se ve compitiendo con ella?
El PSN tendrá que decidir cuando corresponda. Pero, tradicionalmente, quien lidera la candidatura es el secretario general. Yo he sumado dentro, y ahora quiero liderar una multiplicación fuera.
¿Está decidido?
Se tiene que tomar la decisión de manera formal, pero estoy en disposición de liderar externamente al PSN. Se puede decir que voy a ser el candidato a la presidencia del Gobierno. Es algo que el partido asume con normalidad. >I.F.