Moscoso, que confía en que el PSN supere la desventaja en las encuestas y dé la sorpresa el día de las votaciones, cruza un paso de cebra en el Paseo Sarasate. (OSKAR MONTERO)
Moscoso está convencido de que el PSN recortará la distancia con el PP gracias al voto oculto. Niega que el PSN esté en un Gobierno que recorta y critica a I-E por rebatir que el PSOE es progresista. "Si no queremos un Gobierno del PP, Navarra debe llevar a Madrid diputados del PSN", reclama
M. González - Miércoles, 16 de Noviembre de 2011
¿Se considera un político de izquierdas?
Sí.
¿Es injusto que Izquierda-Ezkerra niegue al PSN el carácter progresista y reclame a sus votantes?
Sí, porque ser de izquierdas implica, sobre todo, estar comprometido con la igualdad de oportunidades y la política de bienestar, pero te obliga a transformar la sociedad, y si no se gobierna o se está en un partido con una base social suficiente que permita gobernar se podrá ser de izquierdas aunque no lograr el fin último: transformar la sociedad para mejorarla. La consolidación del Estado de bienestar con sus cuatro pilares, educación, sanidad, dependencia y pensiones; todas las leyes que han supuesto cambio de derechos cívicos; la construcción del Estado de las autonomías, con una descentralización importante; la inclusión de nuevos elementos en la escena política como la sostenibilidad o la lucha contra el cambio climático... Todo lo ha hecho el PSOE porque hemos gobernado. Somos el único partido capaz de evitar un gobierno de derecha y en este caso de derecha dura.
¿Pero quién va gobernar al final Rubalcaba, Rajoy o Merkel?
Hay que transformarse hacia una economía moderna y esto se puede hacer siguiendo dos modelos: uno que asegure el Estado de bienestar, que vele porque los salarios sigan siendo elevados, y otro, el de la derecha, que defiende competir con países de Asia y América Latina en las condiciones que impongan: bajando el estándar de bienestar, prestaciones, salarios e impuestos. Este es el del PP, un modelo que tienen países muy desarrollados, pero muy desiguales, y que esconden injusticias profundas, como EEUU. Nosotros apostamos por un modelo europeo para salir de la crisis reforzando el Estado de bienestar. Esto exige mantener la presión fiscal y crear recursos para financiar las nuevas políticas, como un impuesto sobre las grandes fortunas y la banca o elevar la fiscalidad al alcohol y tabaco para financiar el empleo o la sanidad.
El PP utiliza como baza electoral la creación de empleo en su mandato...
Utiliza como referencia el empleo que se creó en los años de la burbuja inmobiliaria y en ningún momento admite que era un empleo con pies de barro, llamado a desaparecer. De los 3,5 millones de parados nuevos, que se suman a los 1,5 millones que había cuando el PSOE llegó al Gobierno, 2 millones corresponden directamente a la construcción. Y ese empleo no se puede volver a crear en este sector. Es la gran falacia del PP, juega con la idea de regresar a ese momento, cuando España creaba 8 de cada 10 empleos en Europa con un modelo insostenible.
¿Por qué no lo cambiaron?
Intentamos hacerlo desde el principio, se modificó la ley del suelo y se reorientaron muchos fondos públicos y privados hacia investigación e innovación, pero no fue suficiente para cambiarlo antes de que llegara el tsunami provocado por la crisis financiera en EEUU. El PP todavía no ha hecho autocrítica sobre lo ocurrido, sigue vendiendo que la causa de fin del empleo es el Partido Socialista y no cuenta que ha habido una crisis financiera internacional que ha causado la caída de todos los gobiernos de la Europa del Mediterráneo y que el único país que ha aguantado es España, así que algo habrá hecho bien este Gobierno.
Exige autocrítica, pero el PSOE no se responsabiliza de los cinco millones de parados.
Los cinco millones son resultado de la crisis y ésta tiene razones achacables al Gobierno y otras que no. La crisis financiera internacional no es culpa del Gobierno, es resultado de 30 años de desregulación financiera global promovida, sobre todo, por la derecha, que quería mercados sin control. Además, España ha desperdiciado casi dos décadas en un modelo de crecimiento que no llevaba a nada, con la desregulación del sector de la construcción por parte de la derecha. Nuestra responsabilidad está en no haber sido más contundentes en 2004 para acabar con la burbuja inmobiliaria. Pero lo hicimos y la derecha no nos siguió porque creía que ese sector no iba a tener fin.
Una de sus propuestas para obtener recursos es luchar contra el fraude fiscal, si tanto hay será porque el Gobierno no lo ha impedido...
Se ha hecho mucho, pero se puede hacer más, porque sigue habiendo un 25% de economía sumergida.
Barcina prometió a Rajoy apoyar reformas "duras", un término que no emplea ni el PP. ¿Cuáles son éstas?
No lo ha dicho nadie del PP porque no hay nadie que esté haciendo méritos con tanto interés y de manera tan clara como ella, esa es la justificación de fondo de todo lo que está pasando en la política navarra en los últimos meses. Es una muestra más de que si gobierna el PP tiene pensado recortes y Barcina busca argumentos para intentar aplicarlos en Navarra, algo que no puede porque nosotros se lo estamos impidiendo.
¿Una de ellas puede ser rebajar las prestaciones por desempleo?
Claramente. Cuando llegamos en 2004 al poder había 2,5 millones de parados y tenían prestación por desempleo el 60%, ahora con 5 millones la tienen el 80% y la prestación extraordinaria de seis meses para quienes pierden el derecho se ha ido prorrogando, sin apoyo del PP. Es una partida de gasto tan importante que por ahí se puede obtener contrapartida a mucha reducción fiscal a grupos de intereses del PP.
¿Por qué el PSOE no nos ha sacado de la crisis si tiene las ideas tan claras?
Hemos hecho muchas cosas en estos ocho años y otras no las hemos hecho porque tampoco la ciudadanía las demandaba. Ha sido esta crisis sin precedentes la que ha cambiado el campo de juego. Si ahora leyéramos los programas electorales de 2008 estas cosas tampoco se decían. Era un momento de dulzura económica, pensábamos que la economía iba a crecer eternamente y se hablaba de cambio de climático, cooperación al desarrollo, cómo conseguir bienestar social a escala global... La profundidad de lo ocurrido es tal que la sociedad se ha transformado y estamos en un momento intenso de cambios y es muy importante que estos se piloten desde un Gobierno socialista. El único que puede garantizar que la nuestra estructura tenga en cuenta a todos y no se deje a nadie por el camino el PSOE.
Zapatero no aparece en la campaña. ¿El PSOE se avergüenza de él?
Ha estado en algunos mítines y actos, pero es verdad que ha dado un paso atrás, renunció a ser candidato y es otra persona la que lidera el partido. En las campañas electorales se confrontan partidos, no gobiernos, y el líder del Partido Socialista es Alfredo Pérez Rubalcaba, es nuestro candidato y por tanto el que lleva la voz cantante. Eso no quiere decir que no haya que reivindicar muchas de las cosas que ha hecho el Gobierno. Podemos asumir que en algún momento las cosas podrían haber sido distintas, como por ejemplo desmontando la burbuja heredada, pero el balance de estos ocho años es importante. De ellos, tres han sido muy difíciles y, pese a ello, las pensiones se han revalorizado casi un 40%, hemos elevado el SMI de 270 a 600 euros y se ha avanzado mucho en derechos civiles, con la oposición de PP y UPN. Esta derecha no es como la francesa o la alemana, mucho más normalizada en temas morales y cívicos. Cuando gana en Francia no se replantea la ley del divorcio, la de interrupción voluntaria del embarazo, la que permite investigar con células madre, la de matrimonios del mismo sexo... pero en España sí, porque entre ella está lo más reaccionario e intolerante de la sociedad. En Navarra lo hemos visto: hasta la extrema derecha apoya a Rajoy.
Las encuestas pronostican al PSOE una debacle histórica, ¿sorprenderán en la foto final?
Sí. Las encuestas nos sitúan muy abajo porque el que pierde su trabajo y el que tiene miedo e inseguridad no se fía de nadie, del primero del que gobierna, hay un millón de familias con todos sus miembros en paro y eso son muchos votantes con una situación complicada. El Gobierno es el principal chivo expiatorio. El PP aspira a ganar no con más votos que hace cuatro años sino por la desmovilización del voto de izquierdas.
¿Hay voto oculto del PSOE?
Sí hay voto oculto y también gente que movilizar, las dos cosas.
¿Qué resultados ve inasumibles en Navarra, menos de 80.000 votos?
No nos lo hemos planteado.
¿Se pueden interpretar el 20-N como un test al pacto UPN-PSN?
No. Los ciudadanos navarros saben que aquí solo había dos opciones de gobierno: una pasaba por contar con el recién llegado a la democracia Bildu, algo inasumible, y otra porque el PSN fuera el garante de que aquí no se redujeran los derechos sociales. Ha habido ejemplos en este sentido, como la forma en que se está desarrollando el reparto de los ajustes, la creación del registro de objeción al aborto, la apertura de la clínica de Ansoáin, la recuperación del impuesto sobre el patrimonio... Este Gobierno es muy distinto al que habría resultado de haber obtenido la derecha la mayoría absoluta.
¿El voto de castigo al PSN irá a I-E, UPyD o Geroa Bai?
UPyD no es un partido de izquierdas mientras que en I-E hay una base de gentes de izquierdas, como es IU, pero que está en coalición con grupos nacionalistas y ha desorientado mucho su trayectoria. Votarles a ellos a sabiendas que no van a obtener resultado es beneficiar al PP y poner más fácil una mayoría de derechas en Madrid. Si queremos que no haya un Gobierno del PP, Navarra tendrá que llevar diputados a Madrid que estén en el banco contrario al del PP y esos diputados solo pueden ser del PSOE. Respecto a GeroaBai soy incapaz de calificarla porque prácticamente el único partido que queda de lo que fue NaBai no es de izquierdas, sino conservador y el resto son particulares, es más un club que un partido. Les une su sentimiento identitario nacionalista, que no marca para nada ni mis prioridades, ni las de mi partido, ni las de los ciudadanos navarros.
Barcina presume de ser la presidenta que acabó con los sobresueldos.
En Navarra se ha descubierto que había sueldos desconocidos y opacos. UPN, al no tener mayoría, ha tenido que aceptar ante la presión social y del PSN, una ley de transparencia. La derecha se mofó de esta propuesta cuando la hicimos en las últimas elecciones. Los políticos deben tener salarios dignos, porque la política es una actividad honorable, pero a ella no se puede venir a ganar dinero ni a tener sueldos de ejecutivo de empresa, como la derecha defiende cuando dice que sus cargos ganan mucho más en el sector privado. Esto es la política, el servicio público, por eso debe exigirse transparencia y mesura. UPN jamás hubiese hecho lo ha hecho en caso de tener mayoría y si no se hubiese descubierto lo que había.
¿Ve más ministro a Cervera o Barcina?
A ninguno. Espero que haya muchos ministros socialistas.