Como presidente del PSOE, Manuel Chaves asegura que la última palabra en materia de alianzas post electorales la tendrá el PSN a través de la decisión que adopte su secretario general, Roberto Jiménez.
NATALIA AYARRA
Pamplona
El presidente del PSOEy vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, vino a Navarra para firmar la reforma del Amejoramiento y analizó el panorama político de la Comunidad foral.
Ha señalado que el Gobierno de España trabaja intensamente para cumplir el compromiso contraído con el Gobierno foral para la construcción del TAV. ¿Considera que la fórmula del peaje en sombra serviría para cumplir ese compromiso con Navarra?
Lo importante es que los navarros disfruten de un tren de alta velocidad, cualquiera que sea la fórmula. Y que esa fórmula pueda ser consensuada con el Gobierno de Navarra sería muy positivo.
¿En qué va a notar Navarra el recorte que el plan de austeridad ha supuesto en Fomento?
Se ha recortado el presupuesto de Fomento pero es evidente que, entre las prioridades que se ha marcado el Ministerio de Fomento en infraestructuras, se mantiene el tren de alta velocidad de Navarra.
UPN llegó al Gobierno foral porque el PSOE no quiso pactar con NaBai. Si dentro de un año hay posibilidad de pactar un gobierno con los nacionalistas, ¿la opinión del comité federal volvería a ser la misma que en 2007?
Eso es hablar de futuribles.
¿Es el nacionalismo una fuerza con la que se puedan hacer planes de gobierno en Navarra?
Cuando llegue el momento, será el PSN quien decida con quién hacer planes de gobierno. Yo sé que el secretario general del PSN ha puesto una condición indispensable, y es que él sería presidente como candidato del partido con más votos. A partir de ahí puede haber muchas hipótesis de trabajo, pero será el partido en Navarra quien decida.
En 2007, la orden de Madrid fue evidente: no se pacta con NaBai.
Bueno, pero la decisión última siempre está en manos del partido en Navarra. Porque una cosa es que el PSN pueda tener en cuenta la opinión de la comisión ejecutiva federal, pero la última palabra siembre la tiene el partido en Navarra. Es decir, cuando se planteó el tema de las coaliciones después de las elecciones, es cierto que hubo muchas conversaciones entre el PSN y el PSOE, y todo el mundo conoce cuál fue la posición del federal. El partido en Navarra aceptó la tesis del federal, pero porque llegó a la conclusión de que era la mejor decisión que podía tomarse.
¿Cómo valora que UPN haya votado con el PP para protestar por la subida del IVA?
Yo creo que UPN ha sido un partido riguroso, serio en este sentido. El análisis que ha hecho UPN no es el del PP, que habla de bajar impuestos, pero no dice cuáles.
¿Y cuál ha sido ese análisis, en su opinión?
Lo que ha venido a demostrar todo este debate sobre el IVA es el problema de déficit democrático que tiene el PP. El Congreso ya lo ha aprobado, y llamar a la rebelión es lo mismo que devaluar el papel de las instituciones democráticas en este país.
Los ciudadanos expresan decepción ante la acreditada incapacidad de PSOE y PP para llegar a acuerdos. ¿A quién cree que va a pasar mayor factura esa decepción?
El Gobierno quiere un gran pacto, es el que ha tomado la iniciativa para buscar consensos, es quien ha hecho una llamada para que todo el mundo arrime el hombro. Y los ciudadanos han podido conocer las declaraciones de los dirigentes del PP en contra del pacto, estableciendo condiciones previas. El PP solamente tiene una estrategia: estar sentado a la espera de que la crisis y el paro desgasten y terminen con el Gobierno.
Da la impresión de que la única esperanza de levantar cabeza que le queda al Gobierno es que termine la crisis.
Es que el fin de la crisis es el objetivo del Gobierno y todos sus esfuerzos se dirigen a ello y a cambiar el modelo económico.
¿Conoce la propuesta de Miguel Sanz para que ese gran pacto que permita salir de la crisis se busque entre el Gobierno y las CCAA, en lugar de entre los partidos?
Comparto en parte el planteamiento del presidente foral, pero donde se fraguan las grandes leyes y se toman las más importantes decisiones de índole económica es en el Congreso, y por lo tanto, llegar a acuerdos entre el Gobierno y los partidos de la oposición es absolutamente necesario. Pero es que eso es compatible también con que haya acuerdo entre las CCAA y el Gobierno. Por eso hay ya convocado un consejo de política fiscal y financiera para este lunes.
Las últimas encuestas señalan un importante descenso del PSOE. ¿Es esto irreversible o todavía creen que es posible dar la vuelta a esta tendencia?
La crisis económica tiene un peso abrumador sobre el estado de ánimo de la ciudadanía, que es lo que reflejan las encuestas. Pero el PSOE no puede gobernar a base de encuestas. No puede gobernar pensando en hacer lo más popular, sino que gobierna pensando en qué necesita el país para salir de la crisis.
¿Cree que la confianza de los ciudadanos se recupera con medidas que se anuncian, a los dos días se retiran y después vuelven a anunciarse con cambios?
Es evidente que ahí hemos podido confundir a la ciudadanía. Pero esto ocurre así porque actuamos con transparencia.
Con esta serie de mensajes confusos, ¿Cómo puede defender el Gobierno que no trabaja con improvisación?
Es que no hay improvisación. Si volvemos un poco la mirada hacia atrás, concretamente al debate sobre la economía celebrado endiciembrede2009, el discurso que dio el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre la ley de economía sostenible, incluyó entonces todo, todas las medidas de reforma que el PSOE ha promovido estaban en aquella propuesta. Nos podremos equivocar o acertar, pero no improvisamos.
Aquella propuesta era generalista y abierta, de forma que puede decirse que cualquier reforma posterior ya estaba incluida en ella. Pero las reformas concretas que se han planteado después…
Estaba todo incluido, pensiones, diálogo social, acuerdos, fondos, todo. Medidas muy concretas. Después hemos podido cometer errores en la comunicación, vale, lo podemos aceptar. Pero las medidas que se han puesto en marcha ya se anunciaron.
¿Qué interpreta el Gobierno que le piden los ciudadanos?
Que superemos la crisis.
El presidente Miguel Sanz ha reiterado que en Navarra no habrá adelanto electoral, entre otras razones, porque el Gobierno en minoría que preside cuenta con una garantía de estabilidad para terminar la legislatura. ¿Cree que el Gobierno de España está en esta misma situación?
El Gobierno de España está sacando adelante sus proyectos de ley, es un Gobierno que está sabiendo negociar y pactar como le corresponde a un Gobierno que no tiene mayoría absoluta. Y lo está logrando a pesa de todos los intentos de boicot que intenta llevar a cabo el PP. Así que el Gobierno tiene la intención de agotar la legislatura. No creo que, en estos momentos, con la situación que estamos atravesando, sea ocasión de hablar de elecciones. No hay que intentar sacar rentabilidad política de estas circunstancias tan duras. Ahora es el momento de arrimar el hombro para superar la crisis. Ahora, si el PP considera otra cosa, la Constitución le deja las puertas abiertas para presentar una moción de censura, y eso es lo que puede hacer el PP, si tiene valor para ello, claro.
La petición de adelanto electoral viene desde el PP, pero algunas voces en el PSOE reclaman otro tipo de medidas, como Barreda pidiendo la remodelación del Gobierno.
Creo que Barreda ya se habrá arrepentido lo suficiente de haber hecho aquella declaración. Todos en el partido lo tenemos claro: la facultad para remodelar un Gobierno, el quién, el cómo y los tiempos, corresponde al presidente del Gobierno. Y ahí ni siquiera hay que entrar.
¿Es de los que piensa que Zapatero tendrá que volver a presentarse?
No voy a responder a esta pregunta, entre otras cosas, porque no quiero hacerle el juego a nadie. Y me va a disculpar, pero ése no es un problema dentro del PSOE en estos momentos, ni lo va a ser en el futuro. Por lo tanto, cuando llegue 2012 ya hablaremos.
¿Es en estos momentos José Blanco el hombre fuerte del Gobierno?
Lo que puedo decir de Pepe Blanco es que es el vicesecretario general del partido y que es un buen ministro de Fomento y que lo está haciendo francamente bien. Por lo demás, todos tenemos claro cuál es nuestra función y peso en el equipo de Gobierno.