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"Europa necesita liderazgo y determinación para salir de la crisis"

Diario de Noticias - 22/11/2009

"Europa necesita liderazgo y determinación para salir de la crisis"

Juan Moscoso del Prado en la sede del PSN-PSOE de Pamplona - Foto: Oskar Montero

DIARIO DE NOTICIAS -Ibai Fernández  - Pamplona. Europeísta convencido, el diputado navarro ha sido el negociador socialista del acuerdo con el PP para dejar la Presidencia europea fuera de la confrontación partidista. "Va a ser un periodo muy importante porque nos va a tocar poner en macha el Tratado de Lisboa y todo lo que ello implica", subraya Juan Moscoso del Prado, que cita las políticas de igualdad, la apuesta por la innovación y la salida de la crisis económica como retos fundamentalesde los próximos seis meses. "El nuevo tratado va a permitir reforzar el papel de Europa en el mundo", insiste el diputado navarro, que augura "un semestre muy intenso" para el Gobierno de España al frente de la Presidencia de turno de la Unión.

¿Están definidas las prioridades?

El objetivo principal será la salida de la crisis, así como el reforzamiento de la voz y la influencia de Europa en el mundo. Hay situaciones muy importantes y complicadas en las que Europa puede hacer más. No sólo para salir de la crisis. La lucha contra la pobreza, la estabilización de Oriente Medio o la presencia en el Índico son asuntos en los que Europa tiene mucho que decir. A ello se une el necesario cambio en el modelo de crecimiento para generar empleo estable y de calidad.

No parece que España sea el país más adecuado para hablar de empleo estable y de calidad.

Es evidente que en España la construcción ha tenido mucho peso. Eso ha generado empleo temporal y precario, y lo hemos notado con la crisis. Pero por eso precisamente vamos a insistir en la importancia de que Europa sea la región más avanzada del mundo en I+D+i. La inversión sigue lejos del 3% del PIB, pero tenemos que aspirar a ello.

¿Pero está España en disposición de dar lecciones al resto de socios de la Unión Europea?

Puede que nuestra economía haya dependido en exceso del ladrillo, pero nuestro sistema financiero está saneado y bien supervisado, y en eso tenemos mucho que ofrecer.

¿Llega en un buen momento el liderazgo de la Unión?

La Presidencia de la UE siempre es una buena ocasión para demostrar capacidad propositiva, liderazgo e ideas. Es verdad que el contexto económico es muy complicado, pero no deja de ser una buena oportunidad. España va a coordinar la acción  conómica de los 27 durante seis meses, y la va a representar en multitud de foros internacionales como la cumbre bilateral con EEUU, el G-20 o el G-8. Europa necesita liderazgo y determinación para salir de la crisis, y ahora nos toca a nosotros.

¿Cómo valora el pacto alcanzado con el PP para sacar la Presidencia de la confrontación política?

El acuerdo es fundamental porque está en juego nuestra credibilidad como país. Es verdad que el PP pasa por un momento delicado, sin definir ni un modelo ni un líder claro. Pero es encomiable que estén dispuestos a alcanzar un acuerdo, y renuncien utilizar esta cuestión para erosionar al Gobierno. Saben que si lo hacen nos debilitan a todos.

¿Ve al PP cediendo todo el protagonismo a Zapatero?

Yo creo que sí, sobre todo porque las líneas principales van a ser consensuadas. En cualquier caso, la Presidencia es muy larga y seguro que hay imprevistos. Aunque este país es muy europeísta, sería irreal pretender que no haya margen para la discrepancia. En la política de inmigración, por ejemplo, estamos de acuerdo en que debe haber una política común, pero no tanto en cómo debe ser esa política.

¿La polémica con el secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, puede dificultar la colaboración con el PP?

En absoluto. Es una imputación que no tiene ni pies ni cabeza, y estoy seguro de que se va a archivar rápidamente. Él siempre ha actuado de forma transparente. Estamos hablando de unas ayudas que otorga la secretaría de Estado para la promoción de la UE a todas las fundaciones que lo solicitan. Ahí está la fundación de la que era patrono López Garrido, pero también la FAES de Aznar.

¿Pero puede un imputado ser la cara de España ante la UE?

Insisto, este es un tema que se va a resolver pronto. El secretario de Estado ha actuado con absoluta transparencia, y renunció al patronato el día en que tomó posesión. Esta querella no tiene recorrido.

Ha sorprendido mucho la elección de Herman Van Rompuy y Catherine Ashton para los dos principales cargos de la UE. ¿Se puede impulsar la voz de Europa en el mundo con dos desconocidos?

No son desconocidos, por lo menos no más que cuando llegaron al cargo otros cuyo liderazgo ha quedado fuera de toda duda. Pero no parecen los más adecuados para encarnar la voz fuerte en el mundo que necesita Europa. Lo importante es que son dos personas que van a desarrollar funciones que antes no existían, y que van a tener un peso fundamental.

¿No se han puesto figuras débiles para evitar que hagan sombra a los ministros de Exteriores?

No son figuras débiles, y el perfil de todos los candidatos era parecido. Tenían que ser dos personas en activo y con un perfil determinado, y eso limitaba bastante la elección. Es un paso adelante muy importante, y estoy convencido de que lo van a hacer bien.

En cualquier caso, el papel de Europa en el mundo deja mucho que desear. Se había comprometido con la cumbre contra el cambio climático, pero ésta ha fracasado antes de empezar.

Faltan unos días todavía, y no se puede decir que haya fracasado.

El acuerdo previo entre EEUU y China impide cualquier avance real en las políticas medioambientales.

Pero ese no es un problema de debilidad europea. Es más, pone en evidencia la importancia de que Europa tenga una voz única, porque si vamos con 27 voces todavía sería mucho más difícil de contrarrestar.

Sin embargo, da la sensación de que los Estados no acaban de creer en una Europa fuerte.

El problema es que con 27 países es muy difícil tomar decisiones por unanimidad. Somos muy distintos unos de otros. Por suerte, los próximos tratados se van a negociar de una forma diferente. No puede ser que un sólo Estado retrase la toma de decisiones en un mundo en el que las principales potencias avanzan sin dilación. Debemos seguir profundizando en la política exterior y en la política de defensa. La presencia de 14 barcos de guerra europeos en una operación conjunta en el Índico era algo impensable hace unos años.

Tampoco es que la experiencia esté siendo muy efectiva.

Sí que es efectiva, lo que ocurre es que son 14 barcos para una extensión tres veces mayor que el Mediterráneo. Pero el número de ataques se ha reducido de manera considerable en los últimos meses.

¿Cree que el Gobierno ha gestionado bien la crisis del "Alakrana"?

Ha trabajado de forma coordinada y sin descanso, y el resultado ha sido satisfactorio. Se ha criticado mucho al Gobierno, pero no hemos escuchado alternativas.

¿No han sido un poco caóticos estos 47 días?

A medida que pasen los días y se tranquilicen los críticos incondicionales del Gobierno, que no callan nunca, iremos conociendo lo que ha ocurrido. Y si se ha hecho algo mal, no habrá ningún problema en admitirlo.

¿Es el peor momento para el Gobierno desde que Zapatero llegó a La Moncloa hace cinco años?

Es distinto. La crisis es aguda, y eso por pura lógica repercute en la percepción ciudadana de la gestión del Gobierno. Pero no diría que es el peor momento. El Ejecutivo remontará en la medida en que volvamos a la senda de crecimiento.

¿Qué responsabilidad tiene el Gobierno en que España sea de los últimos países de la UE en salir de la recesión?

Eso dicen algunas previsiones, y habrá que verlo. En cualquier caso, también es verdad que fuimos de los últimos en entrar en recesión, mucho más tarde que Francia, Alemania o Italia. Cada economía tiene su compás. España dependía mucho de la construcción, y buscar sectores alternativos lleva tiempo. Pero nos iremos recuperando conforme lo haga el resto de Europa.

Varios ministros han apuntado estos días la posibilidad de una reforma laboral. ¿Se va a abaratar el despido?

El Gobierno ha dicho que está abierto a las reformas si hay acuerdo con los agentes sociales. Pero cualquier reforma es algo más profundo que abaratar el despido. Hay que buscar fórmulas para que la seguridad laboral se mantenga, pero que sea compatible con una flexibilización. Es lo que llamamos a flexiseguridad.

Eso suena a eufemismo.

No. Consiste en mantener la seguridad y la estabilidad, pero al mismo tiempo con más flexibilidad.

¿Y cómo se compatibiliza eso?

Por ejemplo, con la fórmula alemana de reducir despidos a costa de la redistribución del tiempo, de manera que los trabajadores cobran el paro y recuperan las horas perdidas cuando la actividad vuelve. En Alemania ha evitado medio millón de despidos.

En un momento tan delicado como este, ¿se puede gobernar el país sin un aliado estable, fiando la mayoríaparlamentaria a la "geometría variable"?

Se puede y lo estamos haciendo. La estabilidad parlamentaria es mayor incluso que la de la anterior legislatura.

Pero al final se acaba aprobando la nueva financiación autonómica por un solo voto y con el apoyo de los diputados de UPN y NaBai, a los que no afecta la reforma.

Pero salió, y se habría logrado el apoyo de otros grupos si hubiese sido necesario.

Con el riesgo de convertir el Congreso en un bazar.

No creo que bazar sea la palabra adecuada. El diálogo y el acuerdo es la esencia de la política parlamentaria. Lo que ocurre es que ahora hay una serie de grupos cuya prioridad no es la estabilidad del Gobierno. Pero se está resolviendo con mucha eficacia. No auguro problemas importantes en el Congreso de aquí al final de legislatura.

¿Ha tenido algo ver el apoyo de UPN a la financiación autonómica con los avances en el TAV?

No, en absoluto. Han sido votaciones consecutivas, pero sin relación alguna. En UPN se quedan más tranquilos incorporando un compromiso a los Presupuestos, pero estaba recogido en el protocolo de mayo. Jamás ha existido ningún peligro.

¿Se ha convertido UPN en un aliado estratégico del PSOE?

Está jugando un papel distinto al de antes de la ruptura con el PP. Al margen de las profundas diferencias ideológicas, hay cuestiones como la política económica y social en las que está actuando de forma responsable, al menos mucho más que otros grupos. Es algo que también hacemos nosotros en Navarra, aportar estabilidad en un momento de crisis, que es lo que pide la ciudadanía, y lograr que los Presupuestos de Navarra sean más sociales. Aunque, evidentemente, nuestras Cuentas habrían sido muy distintas.

¿Le sorprendió el veto del PP a las enmiendas de UPN?

Fue algo muy poco elegante desde el punto de vista de la cortesía parlamentaria. Es muy raro y extraño que algún grupo utilice este derecho, porque demuestra una voluntad de bloquear el acuerdo. Sólo ha conseguido que algunos colectivos pierdan las ayudas que iban a recibir. Es algo que tendrán que explicar.

Han pactado enmiendas para Navarra con UPN, NaBai y hasta con el PNV. ¿Es una muestra de generosidad o de incoherencia?

Demuestra que somos capaces de llegar a acuerdos con cualquier partido si eso beneficia a los ciudadanos. Además, hay muchas más enmiendas que hemos presentado nosotros mismos con el objetivo de reforzar la capacidad productiva de Navarra. Hemos trabajado mucho para conseguir un marco estable para el Cener, y lo mismo para el CNTA de San Adrián. Estos son los mejores Presupuestos en mucho tiempo para Navarra. Sobre todo en cultura.

¿Por qué lo dice?

El Estado va a hacer un esfuerzo muy grande para promocionar actividades culturales, mayor incluso que el que hace en otras comunidades. Y eso que la cultura es una competencia exclusiva de Navarra. Quizá el Gobierno foral debería hacer una reflexión sobre cómo financiar este tipo de entidades de manera estable. Que la política cultural sea de la calidad que todos deseamos no puede depender de la financiación estatal.

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