02 May HAGAMOS QUE PAMPLONA PROGRESE

MAITE ESPORRÍN (Portavoz del PSN-PSOE en el Ayuntamiento de Pamplona) Diario de Navarra – Pamplona está pagando las consecuencias del acuerdo de no agresión entre Geroa Bai y EH Bildu para repartirse el Gobierno de Navarra y la alcaldía de Pamplona. La obsesión identitaria y el sectarismo de EH Bildu se empieza a notar en nuestra ciudad, con la sonrojante connivencia de Aranzadi-Podemos, Geroa Bai e IE. Mientras tanto, los problemas no son subsanados, proyectos decisivos se paralizan y nuestra diversidad es motivo de disputa.

No se han realizado acciones de mejora en los barrios y algunas no pueden esperar más. A la degradación urbana se suman desigualdades, consecuencia de la crisis económica. Barrios como San Jorge, Milagrosa, Rochapea o Chantrea tienen los peores datos de desempleo y desahucios. Numerosos comercios se han visto obligados a cerrar, los vecinos perciben inseguridad y no hay una integración plena de la diversidad étnica. Afortunadamente existen colectivos y personas, como los profesores, que aportan futuro a las personas y a los más jóvenes de estos barrios, aunque algunos colegios presenten evidentes carencias. Combatir el desequilibrio urbano y social para hacer una ciudad más cohesionada e igualitaria debe ser una de las prioridades de cualquier alcalde. En Pamplona no es el caso.

A estas desidias se une la posible pérdida, con premeditación, de un proyecto fundamental para Pamplona como es el Tren de Altas Prestaciones. La misma suerte parece esperar al ascensor de Mendillorri o a las viviendas comunitarias municipales que siguen cerradas. O a las iniciativas generadora de progreso y modernidad que se plantean y no son del gusto de Asirón. Ocurre lo mismo en el ámbito de la educación. El inglés y la libre elección de los padres a escolarizar a sus hijos en colegios PAI se ha puesto en cuestión. Se ha atropellado a más de trecientas familias con cambios precipitados en las escuelas infantiles, sin progresividad, transparencia y participación alguna. Y las escuelas taller, herramienta de éxito en la inclusión social de jóvenes, están siendo sometidas a un proceso de desmantelamiento antisocial.

Entre tanto, vemos cómo el alcalde se abraza a Otegi, recibe a los reventadores del Riau Riau y se solidariza con el violento concejal Bódalo, pero ignora a sus víctimas. Y se esconde ante problemas como el asentamiento de Santa María la Real, la disputa entre hosteleros y vecinos en el Casco Viejo, la pérdida de parte de una ayuda económica de la UE por no hacer bien las cosas, o la ocupación del edificio de la calle Compañía.

También nos decepciona la actitud de este Ayuntamiento respecto a la transparencia, recortando a la mitad las opciones de la oposición para  fiscalizar y proponer en Pleno o negando la apertura pública de las Comisiones. Incluso nos hemos visto en la obligación de recurrir al TAN la negativa a facilitar datos del caso Beloki, mientras el gobierno pasa el rodillo a iniciativas razonables como pedir presupuestos participativos. Y todo ello con la complicidad de Aranzadi-Podemos, más pendientes de montar extravagantes numeritos que de cumplir sus promesas.

Con todo, nuestro Grupo mantiene una actitud positiva, reconociendo y colaborando en avances, como la colaboración entre ciudades hermanadas, la rehabilitación de viviendas municipales o la aprobación de las ordenanzas de vivienda y bajeras. O la nueva denominación de la plaza de la Libertad, a pesar del criterio del alcalde. Porque trabajamos todos los días y en todos los espacios pensando que Pamplona, con la suma de todas y todos, progresará. Pongámonos a ello.

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